Crisis eléctrica en Ecuador: la luz que el Gobierno no quiere ver
La falta de transparencia sobre el sistema eléctrico en Ecuador aumenta la incertidumbre ante el riesgo de nuevos apagones

La caída de los caudales y los cortes de luz reflejan la fragilidad del sistema eléctrico y la falta de información clara del Gobierno.
Con la imprevisibilidad climática es difícil determinar si Ecuador volverá a vivir los apagones masivos que lo marcaron en el 2024. La única certeza de hoy es la falta de transparencia sobre el real estado del sistema eléctrico nacional, que vuelve a sembrar incertidumbre entre los hogares y pequeñas empresas.
Sin información clara no hay planificación posible
Los caudales de las represas siguen presionando a la baja, los cortes ‘focalizados’ cada vez son más frecuentes y aun así, el Gobierno insiste en negar lo que el ciudadano común presiente. Pero un problema de esta magnitud no se resuelve en silencio. Lo que Ecuador necesita es información veraz que permita a ciudadanos, empresas e instituciones planificar con realismo.
El Gobierno tiene la obligación de demostrar, con datos concretos y accesibles, cómo garantizará el suministro eléctrico en un momento en que el consumo crece y la capacidad de generación no logra seguir su ritmo.
Un problema que podría ahondarse ante el desaprovechamiento de la energía eléctrica que puede dotar Colombia y el aún bajo empleo de energías renovables, ante la carencia de incentivos reales para que los hogares adopten soluciones solares, o la flexibilidad de trámites para que las empresas puedan invertir en fuentes alternativas.