Cartas de lectores: Seguridad y confianza: el verdadero desafío

Es indispensable inspirar confianza

El toque de queda dispuesto por el presidente Noboa, y promovido sensacionalistamente por el ministro del Interior, pone sobre la mesa un elemento fundamental en la gestión pública: la confianza. En materia de seguridad, las decisiones pueden ser necesarias, incluso urgentes. Pero su legitimidad no depende únicamente de su justificación técnica, sino de la forma en que son comunicadas y percibidas por la ciudadanía. Vale hacer un breve recordatorio. 

En el marco de esta medida, el ministro del Interior recurrió a una expresión de alto dramatismo: “¡No salgan de sus casas, estamos en guerra!”. Más allá de la intención, este tipo de mensajes, cargados de énfasis y tensión, tienden a instalar una percepción de espectáculo antes que de conducción serena. Cuando el mensaje oficial se apoya en ese tipo de recursos, el efecto puede ser contrario al esperado. En lugar de generar respaldo, se instala la duda. Y la duda, en escenarios de seguridad, debilita la eficacia de cualquier medida.

La ciudadanía ecuatoriana ha demostrado ser cada vez más crítica y consciente. Ya no responde solo a consignas, sino a coherencia. Observa, evalúa y contrasta. Por ello, más que insistir en el impacto del anuncio, el desafío del Gobierno está en consolidar credibilidad. La seguridad no se construye desde la escenificación, sino desde la consistencia, la sobriedad y los resultados. Porque en política, especialmente en momentos complejos, no basta con ejercer autoridad. Es indispensable inspirar confianza.

Gustavo Rivadeneira