Ocio

The night hunter: buenos actores, mal desarrollo

David Raymond, su director y guionista, no logra un buen largometraje. El desorden argumental llega a confundir al espectador.

Night hunter
Henry Cavill hace el papel de un teniente de policía venido a menos que, junto a un exjuez, arresta aun asesino serial.YouTube

En búsqueda desesperada, contrarreloj, el degradado teniente de policía Walter Marshall (Henry Cavill) y el retirado  juez Michael Cooper (sir Ben Kingsley) arrestan a un asesino en serie, depredador sexual, violador, esquizofrénico y pedófilo, que ataca y secuestra mujeres.

Al ser analizado por la especialista en perfiles psicológicos, la policía Rachel Chase (Alexandra Daddario) descubre que el criminal alberga múltiples personalidades. El comisionado Harper (Stanley Tucci) interviene y la cacería queda en marcha. El juego ha comenzado.

A pesar de estar entre rejas, Simon Stulls (Brendan Fletcher) sigue elaborando una serie de ataques mortales. En este juego candente, Marshall y Cooper intentan ir un paso adelante del que tiene el homicida.

Influenciado por 'El silencio de los inocentes' (Óscar 1991, categoría mejor película), David Raymond, director y guionista de este filme que marca su debut, no logra un mejor largometraje. Por su desorden, giros ilógicos de la trama llega hasta a fastidiar a los espectadores pues crea un verdadero lío con su rompecabezas. Y cuando agrega sus ‘ángeles salvadores’, el añadido no funciona pues la fórmula usual del thriller es siempre crear el escape para que la tensión halle un buen final.

Lamentablemente, en esta cinta, este queda totalmente extraviado; más aún en su momento culminante. Ello arroja por la ventana la intensidad buscada. Sin embargo, algo se salva: tiene ciertas aplaudidas secuencias y se destacan algunas buenas actuaciones.

Amigos para siempre

Amigos para siempre en las salas de cine de Guayaquil

Leer más

La mejor de Cavill (aunque su personaje no esté completamente desarrollado) es el encuentro con Faye su hija adolescente (Emma Tremblay, quien también actúa con propiedad), chiquilla adicta a las redes sociales que no ve con buenos ojos la separación de sus padres.

El gran Stanley Tucci demuestra -como siempre- su capacidad artística. Sir Ben Kinsley (Óscar a mejor actor por Gandhi, 1992) es el vaso de agua que el cinéfilo bebe frente a la debacle que está presentándose en la pantalla. Por esto es lamentable la carencia de verdaderas emociones que debió tener la cinta, sobre todo por la excelencia del grupo actoral, desaprovechado totalmente.

El problema básico es que el director pudo lograr más con el tema, crear un filme diferente, hacerlo más oscuro pues el argumento lo permite, pero notamos que ha preferido recurrir a viejos clisés y volver a poner escenas del hielo que se resquebraja, la persecución a través de un oscuro bosque, situaciones peligrosas que más bien complican el desenvolvimiento de En el juego del asesino y jamás hacen olvidar su absurda mezcolanza. Quizás por ello todos los personajes resultan antihéroes argumentales. Acusa también rudeza innecesaria.

Nota al margen. Se calcula en los Estados Unidos que el 80% de los agresores sexuales son reincidentes.

  • Calificación: * *