
Nicole Kidman y Keith Urban: los detalles del acuerdo que sella su divorcio
People revela los detalles del acuerdo de divorcio de Nicole Kidman y Keith Urban, centrado en el bienestar de sus hijas
Han pasado más de dos décadas de relación, y Nicole Kidman y Keith Urban han puesto punto final a su matrimonio. La actriz y el cantante ya están oficialmente divorciados, luego de firmar un acuerdo legal que sella su separación y deja clara una prioridad común: proteger a sus hijas y preservar un clima de respeto mutuo.
La revista People confirmó la noticia tras acceder en exclusiva a los documentos judiciales presentados ante un juez del condado de Davidson, en Nashville.
Un divorcio rápido y sin confrontaciones
La separación se hizo pública en septiembre y, en apenas tres meses, la expareja logró cerrar todos los detalles legales. Un plazo breve si se compara con otros procesos mediáticos en Hollywood.
Desde el inicio, Kidman y Urban coincidieron en que no querían que el divorcio se prolongara ni se convirtiera en un espectáculo público. Su objetivo fue claro: resolverlo con discreción y de manera ordenada.
Custodia y manutención: un acuerdo equilibrado
Según los documentos, ambos renunciaron a cualquier derecho de manutención, tanto en lo que respecta a sus hijas (Sunday Rose, de 17 años, y Faith Margaret, de 15) como entre cónyuges.
Cada uno asumirá los gastos de las menores de forma independiente, una decisión respaldada por la estabilidad económica de ambos. Además, cada parte será responsable de cubrir sus propios honorarios y gastos legales.
La crianza, en el centro del acuerdo
El plan de crianza establece que la residencia principal de las hijas será la casa de Nicole Kidman, donde pasarán 306 días al año. Sin embargo, el documento subraya la responsabilidad conjunta de ambos padres en las decisiones importantes que afecten la vida de las adolescentes.
El compromiso va más allá de lo legal y apunta a una convivencia emocionalmente sana. Una meta que, sin duda, será de pleno beneficio para las menores.
Respeto mutuo y protección emocional
Uno de los puntos más significativos del acuerdo es el compromiso explícito de no hablar mal el uno del otro.
“No hablarán mal del otro progenitor ni de los miembros de su familia”, señala el texto. Además, se comprometen a animar a cada hija a mantener una relación cercana con ambos y a sentirse cómodas en ambas familias, pese al divorcio.
Un proceso planificado desde antes
Aunque la noticia sorprendió a muchos, los documentos dejan claro que la separación llevaba tiempo gestándose.
Las finanzas, inversiones, bienes de propiedad intelectual e incluso programas de fidelización estaban organizados de manera individual desde hace meses, lo que facilitó un proceso rápido y sin fricciones.
El final de una historia discreta
Kidman citó “dificultades maritales y diferencias irreconciliables” como motivo del divorcio. La pareja se casó en 2006 en Sídney, en una ceremonia íntima y alejada del negocio de las exclusivas.
Fue precisamente esa línea la que mantuvieron durante toda su vida familiar. Fieles a ese estilo, su divorcio también ha seguido un camino marcado por la discreción y el respeto.
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