
Crítica de Cine. El beso de la Mujer Araña, ¿musical audaz o riesgo excesivo?
El beso de la Mujer Araña es un musical provocador con Diego Luna y Jennifer Lopez, entre política, fantasía y cine clásico
Mil novecientos ochenta y tres. La dictadura militar está por finalizar. Luis Molina (Tonatiuh Elizarraraz), un gay que se desempeña como decorador de vitrinas, guarda prisión por obscenidad pública. Divide celda con Valentín Aguirre (Diego Luna), un político revolucionario.
Aunque al inicio le incomodan las extravagancias y la charlatanería de Molina, Valentín opta por tolerar las narraciones que el decorador comparte: fantasías cinematográficas basadas en los musicales del Hollywood de los años cuarenta… la más importante es El beso de la Mujer Araña.
Aurora (Jennifer Lopez), autora de musicales exitosos, es la inspiración de Luis, quien, a su vez, “interpreta” a Kendall, su asistente, cuando ella se convierte en la Mujer Araña. Valentín, dentro de la película imaginada y narrada, es Armando, fotógrafo e interés sentimental de Aurora. Juntos asisten a una boda y se enamoran.
Tropiezan con Paulina (Aline Mayagoitia), antiguo amor de Aguirre, y con Johnny Desiderio (Tony Dovolani), un gánster. La trama revela que Molina es informante del director de la cárcel, quien le ofrece libertad condicional si delata a su compañero de celda.
Molina continúa narrando cuentos fílmicos, pensando en su madre. Finalmente sale de prisión, sin saber que está siendo rastreado por la policía para descubrir mensajes y personas que atentan contra el Estado.
La crítica de Jorge Su´árez
Filme controversial (solo para adultos) que se inspira en la novela homónima del argentino Manuel Puig (1932–1990). Llevada originalmente al teatro, pasó al cine en 1985 y le otorgó el Óscar a William Hurt (1950–2022), quien interpretó a Luis. La Araña fue Sonia Braga, y Valentín fue interpretado por Raúl Juliá.
Luego, en 1993, fue convertida en musical, con la gran Chita Rivera (1933–2024) como protagonista, papel por el que ganó el Tony; ahora, por momentos, la caracterización de Lopez adquiere la imagen de Rivera.
El beso de la Mujer Araña tiene suspenso, canciones no tan pegajosas y buenas actuaciones, especialmente la de Elizarraraz. Lopez evita imponer su voz cantante y lo político llega sin el peso congeniado. Sin embargo, los números musicales son impresionantes.
El vestuario es óptimo, aunque a veces lucha por disimular los glúteos de su voluptuosa estrella. El montaje posee cadencias melódicas y la cinematografía es un derroche visual, amén del colorido impuesto, especialmente el rojo.
Será muy aplaudida por quienes sientan que es un homenaje a los musicales de antaño. ¿Los otros? Pensarán que ni un letrero anunciando el peligro de un trancazo alejará tanto de esa taquilla a los espectadores comunes.
Y ello es lamentable, pues este largometraje de 2 horas y 8 minutos, sin ser perfecto, es un muestrario artístico: a veces frustrante y llamativo, entusiasta y confuso, atrevido y ansioso de éxito, deslumbrante y demostrativo de lo que el cine significa para el alma de algunas personas. Es, por momentos, conmovedor y de excelente coreografía.
En los Estados Unidos, la crítica fue: 59 % positiva y 41 % mixta. Podría suceder que algún miembro de la Academia piense que esta 'Araña' merece algún premio.
- Calificación: ***½
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