
Cristina Hidalgo: “Terminé el 2025 casada y muy feliz”
Miss Ecuador 2019 vive una nueva etapa. Alejada de los certámenes, está enfocada en su faceta profesional y su emprendimiento
Cristina Hidalgo, Miss Ecuador 2019, con 28 años, dio un paso importante en su vida personal al contraer matrimonio con Daniel Caicedo (30) antes de finalizar el 2025. Alejada de los certámenes pero muy vigente, la exreina de belleza está completamente enfocada en su faceta profesional.
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Actualmente se desempeña en el mundo de las relaciones públicas y la asesoría de imagen, además de liderar su propia agencia. A esto se suma su rol como creadora de contenido y empresaria, ya que cuenta con una línea de ropa que lleva su nombre, inspirada en la moda colombiana.
El nombre Cristina no es casualidad: lo heredó de su madre, en una época en la que, según ella, era mucho más común mantener la tradición de llamar a los hijos como los padres. Es la única hija mujer y la menor de la familia. Sus tres hermanos son varones.
De espíritu activo y disciplinado, siempre se ha considerado una mujer muy deportista. Practicó tenis, aunque con el tiempo decidió dejarlo. En el plano de la salud, atraviesa un momento positivo, ya que se encuentra en remisión de dos condiciones médicas: la enfermedad de Crohn y la disautonomía, lo que le ha permitido retomar su ritmo de vida con mayor tranquilidad.
El 2025 lo terminó casada. ¿Cómo vive esta nueva etapa?
Muy feliz. Mi esposo y yo nos conocimos gracias a un muy buen amigo en común. Fue en una reunión pequeña, de apenas cuatro personas. El amor llegó de manera natural y fue creciendo poco a poco. Nos casamos por lo civil en diciembre y, aunque sí habrá boda religiosa, todavía no tenemos definida ni la fecha ni el destino de la luna de miel.
¿Ya viven juntos?
Sí, ya vivimos juntos y estamos muy felices. Generalmente primero viene la boda civil y de inmediato la religiosa, pero en nuestro caso se dio así porque aprovechamos que mis hermanos, que viven fuera de Ecuador, iban a venir al país. Luego es muy complicado reunir a la familia. Organizamos una cena el 20 de diciembre… fue el mejor regalo de Navidad (risas).
Están en una edad en la que muchos piensan en hijos…
Nos morimos por tenerlos, es una ilusión enorme, pero todavía no. No hay prisa, queremos disfrutar esta etapa.
Su experiencia en los reinados fue debut y despedida. ¿Ya no le interesan?
Mi reinado fue un poco más largo de lo normal por la pandemia. Siento que ya no estoy en la onda de los reinados. Miss Ecuador fue el primero y el último. Llegué a donde quería llegar y viví la experiencia. Eso sí, nunca hay que cerrar totalmente las puertas, nunca se sabe.
El último Miss Universo dejó muchas críticas y polémicas…
Me dio muchísima pena, sobre todo por Nadia Mejía. Tenía todo para ganar, yo era su fan y la apoyé en redes sociales, aunque no la conozco personalmente. Considero que era una reina completa, y Miss Universo se la perdió. Últimamente Ecuador ha enviado candidatas que han dejado el nombre del país muy en alto. Todos soñamos con ver ganar a una compatriota. También hay que saber discernir, no todo lo que se dice en redes sociales es cierto, hay que reevaluar las situaciones.
El tenis era su gran pasión. ¿Por qué lo dejó?
Practicaba tenis. Sigo el Australian Open. Fue mi pasión desde niña, pero tuve que parar mi carrera por mis enfermedades autoinmunes: Crohn y disautonomía. El nivel de exigencia física es muy alto. Lo puedo practicar de manera social, pero no competitiva. Me dejó grandes enseñanzas, sobre todo la disciplina y el esfuerzo constante por ser mejor cada día.
“Mi historia puede ayudar a otras personas”

¿Cómo afectaron estas enfermedades su vida?
Se presentaron cuando tenía 16 años. Como deportista no rendía como debía y a esa edad se tiene mucha energía. Empecé con problemas estomacales, desmayos, anemia severa, desnutrición tipo 2 y una fuerte pérdida de peso. En Estados Unidos finalmente detectaron las dolencias. Gracias a Dios estoy en remisión, aunque normalmente cuando se activa una, aparece la otra.
¿Cómo se cuida para mantenerse estable?
Mantengo una rutina muy estricta. Trato de no salirme de ella: comer al menos tres veces al día y hacer algo de ejercicio, aunque sea caminar. Mi cuerpo ya identifica lo que le hace daño. A diferencia de muchas personas, evito casi por completo la fibra. Antes, cuando no sabían qué tenía, me recetaban más fibra y empeoré. Curiosamente, Miss Ecuador me ayudó mucho porque llegué al certamen en plena recuperación. Mi sueño del tenis no se pudo cumplir, pero el reinado sí.
¿Cambió su forma de ver la vida tras estas experiencias?
Totalmente. La salud lo es todo, sin ella no tienes nada. Agradezco a Dios porque, a pesar de las adversidades, me ha enseñado a valorar la vida. No dejo que los obstáculos me detengan. Nadie sabe la lucha del otro. A veces uno valora todo demasiado tarde. Incluso cuando no me siento del todo bien, tengo dolores o inflamación, agradezco estar viva. El estrés también afecta mucho.
Con su historia, muchas personas pueden sentirse identificadas.
Eso es lo bonito de contarla. Todos atravesamos adversidades y compartirlas ayuda a que otros se sientan acompañados. Muchas veces nos preguntamos por qué nos pasan ciertas cosas y ahora entiendo que todo esto me ha permitido ser más humana y ayudar con el ejemplo.
“Siempre quise mi marca de ropa, pero con identidad”
Para usted la ropa no es solo para lucirla, es también un negocio. ¿Cómo nació esta idea?
Surgió cuando fui Miss Ecuador. Era muy complicado lucir bien todo el tiempo. Había días en los que tenía que cambiarme de ropa varias veces y no cualquiera aguanta ese ritmo. En ese proceso aprendí a combinar prendas y a ver la moda de una manera más práctica. Cuando entregué la corona, una amiga me sugirió que me especializara en asesoría de imagen y me pareció una gran idea. Durante la pandemia aproveché el encierro para estudiar y prepararme. Siempre quise tener mi propia marca, pero con identidad.
Su marca tiene una clara influencia colombiana. ¿Por qué esa inspiración?
Tiene influencia de la moda colombiana porque me encantan sus colores vivos y la identidad que proyecta, aunque siempre con mi toque nacional. Muchas veces me pasó que, por ser alta (1,77 metros) y delgada, no encontraba prendas que me quedaran bien. Quería crear algo que todas nos podamos poner.
¿A qué tipo de mujer está dirigida su moda?
Mi idea es que sea una moda versátil, que le quede bien tanto a una joven como a una señora. Hasta el año pasado lancé algunas colecciones y ahora mi objetivo es retomarlas en 2026 con nuevas propuestas.
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