Víctor Estrada, docente de la ESPOL y cineasta ecuatoriano, falleció en Guayaquil por una bala perdida.
Víctor Estrada, docente de la ESPOL y cineasta ecuatoriano, falleció en Guayaquil por una bala perdida.Instagram: @naviles_photo

¿Quién fue Víctor Estrada, el docente universitario que murió por una bala perdida?

Víctor Estrada, docente de la ESPOL y cineasta de stop motion, falleció en Guayaquil. Una bala perdida acabó con su vida

Miércoles 31 de diciembre, Guayaquil y el resto del país estaban a horas de cerrar el 2025. Víctor Hugo Estrada caminaba por el suroeste de la ciudad, junto a su padre, buscando un monigote para despedir el año.

De pronto, detonaciones rompieron la rutina. Una bala perdida lo alcanzó. Víctor cayó. Lo que debía ser una despedida alegre se convirtió en tragedia. La Policía investiga lo ocurrido, mientras la ciudad cerraba un año marcado por la violencia: más de 2.300 asesinatos en 2025, la cifra más alta en su historia reciente.

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Víctor Estrada: entre las aulas y el cine

Víctor era docente de la Escuela Politécnica del Litoral (ESPOL) y cineasta. Su pasión era el stop motion, una técnica que mezclaba dibujo, construcción y paciencia infinita.

En 2024 alcanzó un hito que puso a Ecuador en el mapa internacional: su cortometraje El Transbordador Espacial fue finalista en CineSpace, concurso mundial organizado por la NASA y la Houston Cinema Arts Society. Una hazaña que marcó un antes y un después en la animación ecuatoriana.

“De niño, me fascinaba cómo las personas salían felices de las salas de cine, como si algo en esas historias las hubiera tocado profundamente. Desde entonces, quise lograr lo mismo: emocionar al espectador”, contaba Estrada a Diario EXPRESO en 2024, durante una entrevista.

Stopmonautas: un sueño hecho muñeco

Durante la pandemia, Víctor decidió materializar un sueño largamente esperado: crear su propio estudio de animación, Stopmonautas. Allí daría vida a historias que había imaginado desde niño. Fabricaba muñecos y escenarios con sus propias manos, reciclaba materiales y aprendía técnicas que luego llevaría a la pantalla.

“Cuando la pandemia me dejó sin trabajo, decidí crear un cortometraje sobre El Transbordador Espacial para superar los efectos de la crisis. Lo que comenzó como un proyecto personal, se transformó en algo mucho más grande gracias al apoyo de mi familia y amigos”, relató. Ese esfuerzo lo llevó a lo inesperado: CineSpace 2024.

Un legado que trasciende la pantalla

Ser finalista en un concurso de talla mundial no solo fue un triunfo personal. Fue un mensaje para el cine ecuatoriano: sí se puede. “Cuando supe que habíamos sido seleccionados, no pude evitar compartir la noticia con todos los que habían aportado al proyecto. Fue un momento mágico”, dijo Víctor en ese entonces.

Hoy, su obra y su pasión quedan como testimonio de que la creatividad y la dedicación pueden abrir fronteras. Sus estudiantes, amigos y colaboradores seguirán contándole a otros sobre el docente que soñaba con emocionar al mundo a través de la animación.

La tragedia en contexto

El asesinato de Víctor Estrada ocurre en medio de un Guayaquil que sigue siendo vulnerable frente a la violencia. La bala que lo alcanzó es un recordatorio de que, lamentablemente, cualquier ciudadano puede convertirse en víctima de la inseguridad, incluso al cerrar el año en compañía de su familia.

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