Guayaquil

Parroquia Febres Cordero: “Las casas comunitarias están desaprovechadas”

Activistas sociales plantean que el espacio se use para rescatar a los jóvenes de las drogas.  Piden psicólogos y talleristas para que den cursos

casa comunal
Depósito. La ubicada en la 23 y L tiene un plan para reactivar allí el dispensario médico. Christian Vinueza

La parroquia Febres Cordero, la tercera más grande de Guayaquil, después de la Tarqui y la Ximena, quiere aprovechar las casas comunales (24), lugares para el esparcimiento de la comunidad, para dar servicio social a jóvenes con problemas de drogadicción.

paqu

Festival buscará motivar la práctica de deportes y decirle no a las drogas

Leer más

Así lo expone Guillermo Leones, coordinador de la Confederación Unitaria de Barrios del Ecuador, que junto con otros líderes propone al Municipio que las también llamadas casas comunitarias se usen para talleres y atención psicológica para rescatar a los jóvenes.

La idea deviene de las constantes muertes violentas registradas. En lo que va del año van 269 víctimas en la Zona 8, que abarca Guayaquil, Durán y Samborondón.

casa comunal
 Desechos. En la M entre la 23 y 24 tiene basura y es cueva de murciélagos. Christian Vinueza

Al respecto de esta problemática, el gobernador del Guayas, Vicente Taiano, anunció que para reducir la inseguridad realizaría operativos con 1.000 uniformados, cada día, de la Policía, Fuerzas Armadas, Agencia de Tránsito y Movilidad y la Comisión de Tránsito; pero sectores ciudadanos como este creen que no es suficiente.

reunión seguridad

La ola delincuencial de la Zona 8 busca ser frenada con más operativos

Leer más

Activistas sociales de Guayaquil afirman que se requiere de un trabajo integral, que incluya a la comunidad para rescatar a los jóvenes que están involucrados en drogas y con pandillas, no solo controles. De allí la idea de no desaprovechar esos espacios, que en la actualidad no se usan.

Como comunidad no queremos estar con los brazos cruzados, por eso siempre estamos buscando soluciones a los principales problemas que tiene la urbe. En este caso, la inseguridad”, indica.

casa comunal
Alcantarilla. En la I entre 26 y 27 la casa comunal al interior está limpia, aquí el problema es el desborde de la alcantarilla.Christian Vinueza

Los cursos, proponen, deben servir para que los chicos aprendan a emprender un negocio legal, y los psicólogos para que tengan las herramientas mentales para hacer un cambio real. “Necesitamos que el Ministerio de Inclusión Social o el Municipio nos ayuden con los expertos”.

Vicente Taiano

Vicente Taiano: “Frenar los delitos requiere de recuperar también el espacio público”

Leer más

Este Diario hizo un recorrido por 12 casas comunales de la parroquia Febres Cordero, y se encontró que un 90 % en este sector está cerrado y sin ser usarse. Unas están limpias en el interior, como las ubicadas en la I entre la 26 y 27; y, 23 y N; pero hay otras que sirven de bodegas y hasta de cuevas para los murciégalos, como las que están en la 23 y L; y en la M entre la 23 y 24, tal como denunciaron los moradores.

Estos espacios pertenecen a los moradores y fueron creados para realizar actividades socioculturales. En los 90, hasta el año 2000, sirvieron de guarderías, luego para que los adultos mayores realicen talleres; pero desde marzo de 2020 están cerrados por la pandemia. Ahora se han usado como sala de velación, cuando la muerte no es por coronavirus, cuentan vecinos, como Jairo Alvarado.

Para reducir la inseguridad se requiere más que hacer operativos. Urge un trabajo integral. Hay que rescatar a los jóvenes, las casas comunitarias pueden servir para ello.

Guillermo Leones

coordinador de la Confederación Unitaria de Barrios del Ecuador

El planteamiento de la parroquia Febres Cordero es viable, consideran los líderes de la parroquia Ximena, porque ellos, desde hace siete días, están usando sus casas comunales para ayudar a los jóvenes a salir de las drogas.

“Desde hace una semana, a la casa comunal Casita del Guasmo, que está en el Guasmo Norte, están llegando expertos para ayudar a los jóvenes a hacer terapias, para dejar las drogas. Es importante que los líderes estén conscientes que son ellos quienes deben ir a tramitar la ayuda con la autoridad, porque esta no llega sola”, explica el doctor Julio Guato, coordinador de la Federación de Organizaciones Barriales del Ecuador.

Agrega que en la casa comunal Paso de Vencedores, ubicada en la cooperativa Guayas y Quil II, en los próximos días empezará un curso de plomería, para esto pidieron la ayuda a los técnicos de Interagua. “Las casas comunales para esto deben servir, para ser centros de emprendimientos; también deben ser un cíber comunitario. Este último proyecto ya lo hemos planteado al Municipio y tenemos la confianza de que se podrá cristalizar el plan”, agrega Guato.

Antes era una guardería, después sirvió para dar talleres a los adultos mayores. Desde marzo de 2020 se mantiene cerrado. Soy la encargada de mantener limpio el lugar.

Verónica García

líder comunitaria en la parroquia Febres Cordero

Hay otra idea para que los alumnos de las universidades compartan sus conocimientos dando talleres, para la comunidad, por ejemplo, un curso de computación para los niños o para los adultos mayores.

Lo que sí reiteraron los líderes comunitarios es que las casas comunitarias son de los moradores y lo que no aceptarían es entregar el espacio sin tener control de este. Es decir, que les prohíban realizar otras actividades como fue un plan del pasado, en el que Inclusión prácticamente se adueñó de la edificación.

LaborLos activistas sociales de Guayaquil trabajan en varios frentes: el problema del transporte público, las planillas de luz y agua, la falta de vacunas para los niños, etc.

Los frentes que se han abierto con esta misma meta son varios, porque también está el de la Policía y Municipio que están adecentando paredes, que en la actualidad tienen leyendas de las bandas de los delincuentes que se han adueñado del sector. Entonces, plantean que el gobernador haga un solo frente con el Cabildo y los líderes comunitarios, porque hasta este momento aún no se ha logrado reducir la inseguridad, y por eso insisten en un plan integral.