Guayaquil

Paradero improvisado en la calle Francisco de Orellana

Usuarios esperan los carros desde un parterre central, a la bajada de un puente vehicular La acción, peligrosa Los recogen varias líneas de buses.

BUSESE RECOGEN PASAJE
Pasajeros toman el bus desde un parterre central en la Orellana. FECHA : 21/01/2020 Agencia (ag-extra)Freddy Rodriguez/ EXPRESO

Un bus de la línea 141 está a punto de bajar del puente vehicular que se eleva en la avenida Francisco de Orellana y que cruza la vía Benjamín Carrión, cerca de la piscina Jorge Delgado. Viene desde el sector de Mucho Lote y pasará por el centro comercial San Marino. A este último punto va Yessenia López, quien espera ese colectivo, justo a la bajada del viaducto, desde un parterre central de la vía.

El carro frena donde ella está y la recoge. Detrás de él, otros vehículos bajan la velocidad abruptamente para no chocarse. Es una acción peligrosa, rutinaria y prohibida.

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En su recorrido por la Francisco de Orellana, EXPRESO observó que como Yessenia, son decenas de moradores de la sexta etapa de la ciudadela Alborada y algunos transeúntes de otros sectores del norte de Guayaquil, que se embarcan en los buses desde ese parterre que divide los carriles y que se extiende a lo largo de seis cuadras.

En todos los tramos de ese parterre central, como en fila, siempre hay usuarios esperando el carro. Es así, que los buses no solo paran a la bajada del puente, sino que en horas de la mañana, se detienen cada cinco o siete metros en la misma acera para recoger a más usuarios.

“Yo sé que no se puede tomar el bus desde los parterres, pero voy a la ciudadela Kennedy y solo los buses que pasan por aquí me llevan hacia allá”, dice la mujer.

BUSESE
Los usuarios se instalan a lo largo del parterre para tomar el bus. FECHA : 21/01/2020 Agencia (ag-extra)Freddy Rodriguez/ EXPRESO

Para tomar el colectivo, desde un punto seguro, Yessenia debe caminar más de 600 metros y llegar a un paradero formal, lo que, según cuenta, le quita mucho tiempo y cuando hay sol, se expone a los fuertes rayos ultravioletas.

El hecho de que los buses paren en otros puntos, que no sean los paraderos señalizados e instalados, significa una contravención de tránsito, según la Autoridad de Tránsito Municipal (ATM), que puede ser sancionada.

Sin embargo, los usuarios detallan que ahí, en ese parterre de tres metros y medio de ancho, donde además hay plantas ornamentales, toman todos los días el carro para ir y regresar de la casa al trabajo. Los recogen buses de las líneas 63B, 141 y 114. No obstante, más adelante, en la misma vía, cerca del sector Los Rosales, como ya lo ha publicado EXPRESO, sucede algo similar en otro parterre con los buses de la línea 85 y 143.

“La mayoría de los que tomamos el bus en este parterre somos habitantes de la sexta etapa de la Alborada y es la forma más rápida y beneficiosa que tenemos para ir a estudiar y trabajar”, precisa Cristhian Jiménez, quien es electromecánico de profesión.

Él, como otros usuarios consultados, cree que lo mejor es formalizar un paradero en el punto. “Es una necesidad y sería mejor para la seguridad de todos que se establezca un paradero no tan cerca del puente”, opina.

Fernando Amador, director de Transporte Público de la ATM, dice desconocer del paradero informal e indica que este representa un peligro para los pasajeros y para la circulación vehicular de la avenida. Añade que no porque los usuarios acostumbran a tomar el bus en un punto, la autoridad deba formalizar ese sitio como paradero.

“Los paraderos se ubican de acuerdo con un estudio que se realiza en las vías, donde se analiza el peligro que puede representar”. Acotó que la ATM hará una inspección en el lugar para determinar una solución, antes de que ocurran accidentes.

"Ya nos hemos acostumbrado a tomar los buses aquí porque es la mejor opción que tenemos. Reconozco que es un poco peligroso, pero es una necesidad"

María Fernanda Ganchoso, moradora de la ciudadela Alborada