
“No vamos a tocar el fideicomiso”: Luque entra al debate del aeropuerto de Guayaquil
Luque reabre debate sobre el aeropuerto y dice que Taura podría tener 7 millones de pasajeros frente a 4 millones en Daular
El futuro del nuevo aeropuerto de Guayaquil vuelve al centro del debate. En una reciente entrevista en el espacio digital de Carlos Vera, el ministro de Infraestructura y Transporte, Roberto Luque, reafirmó la postura del Gobierno Nacional frente a un proyecto que arrastra tensiones técnicas, urbanas y políticas.
Su mensaje tuvo dos ejes claros: no se tocarán los recursos del aeropuerto actual y la decisión sobre la nueva terminal sigue abierta.
El fideicomiso, fuera de la disputa
Luque buscó despejar uno de los temores más sensibles en la ciudad: una posible intervención del fideicomiso que financia el nuevo aeropuerto. “El Gobierno Nacional no se va a meter a tocar los fideicomisos del fondo del aeropuerto”, aseguró.
Sin embargo, precisó que sí vigilarán que los fondos se utilicen exclusivamente para la construcción de la nueva terminal.
“Lo que sí vamos a hacer es cuidar que ese fideicomiso sea para los fines que fue concebido”, puntualizó.
Una disputa que nace en lo legal
El ministro explicó que el conflicto actual se origina en una consulta del Municipio de Guayaquil a la Procuraduría General del Estado, que determinó que la rectoría del sistema aeroportuario sigue en manos del Gobierno Central.
Esto implica, según Luque, que las competencias nunca fueron transferidas; el cabildo solo fue autorizado para operar el Aeropuerto Internacional José Joaquín de Olmedo, cuya concesión se mantiene vigente hasta 2031.
Aunque garantizó que ese contrato no será intervenido, el Gobierno -dijo- busca incidir en la gobernanza del proyecto futuro. “Estamos pidiendo que se reconforme el directorio como originalmente era”, dijo, cuestionando la actual composición, con mayor presencia municipal y del sector privado.

Daular: una decisión del pasado
Luque recordó que la ubicación de Daular responde a una planificación histórica de los años 70, cuando los límites urbanos de Guayaquil apenas llegaban a Urdesa.
Aunque reconoce que Daular fue concebido como el futuro aeropuerto desde hace décadas, cuestiona que no se haya definido con claridad su función ni su integración urbana, lo que hoy genera problemas de movilidad y accesibilidad.
(Le puede interesar leer: Aeropuerto del Daular: el mapeo que refleja los obstáculos en la movilidad)
Taura toma fuerza (pero sin decisión final)
En paralelo, el ministro mantiene en análisis la alternativa de Taura y aportó cifras concretas para el debate:
- Área de influencia: Taura 7 millones de pasajeros
- Área de influencia: Daular 4 millones de pasajeros

“Los números están ahí. Lo que estamos viendo es qué conviene”, dijo Luque, subrayando que los estudios técnicos guiarán la decisión.
Además, planteó que la zona Durán–Yaguachi podría convertirse en un nodo logístico nacional, integrando incluso la producción de la Sierra y conectando con otras provincias.
Pese al debate sobre la ubicación, Luque fue enfático en que no existe urgencia inmediata para trasladar el aeropuerto. “El tamaño de la infraestructura no es el problema”, afirmó, defendiendo la operatividad del actual Aeropuerto Internacional José Joaquín de Olmedo.
Según explicó, el cambio dependerá del crecimiento urbano de Guayaquil y su expansión hacia ciudades satélite como Durán, donde los problemas de movilidad, residuos y servicios ya no son exclusivos de la ciudad, sino compartidos con su área metropolitana.
- Mientras el Gobierno cuestiona Daular y analiza Taura, el Municipio de Guayaquil mantiene su apuesta por el proyecto original, respaldado por años de estudios e inversión.
Daular y los obstáculos de la vía a la costa
EXPRESO ha venido informando sobre los desafíos que enfrenta la construcción del aeropuerto en Daular, destacando que la vía a la costa, principal acceso a la zona, presenta congestión, falta de rutas alternas y ausencia de distribuidores viales, lo que podría complicar la llegada de pasajeros.
Los reportes señalan que la zona de Daular no fue planificada para manejar un alto flujo de pasajeros y vehículos, lo que generaría embotellamientos y retrasos. Los estudios indican la necesidad de un plan de movilidad integral para el sector antes de iniciar obras de gran escala.
Según los especialistas han asegurado a EXPRESO, los pasajeros provenientes de ciudades como Manta, Cuenca o Machala tendrían que desplazarse hasta 45 minutos más que hacia el aeropuerto José Joaquín de Olmedo, lo que podría afectar los tiempos de viaje y la eficiencia del servicio.
- La cobertura del medio indica que, aunque existen estudios preliminares que respaldan la ubicación de Daular, la infraestructura vial actual y la falta de vías alternativas podrían generar problemas de movilidad significativos para la ciudad y la región circundante.
Para leer más información de este tipo, ¡SUSCRÍBETE AQUÍ!