Los mototaxis engordan la lista de informales de La Libertad
El servicio no es regulado y genera desorden en las vías. Los transportistas se sienten afectados. El Cabildo no dicen qué hará ni cuándo abordará el problema

Hecho. Como protesta a los controles, cerraron la vía principal de La Libertad días atrás. La ciudadanía se quejó.
“Me sale más barato una carrera en moto que en un taxi, este servicio lo utilizo en las noches porque los carros no quieren venir a mi barrio”, asevera Bertha Magallanes, moradora de Las Minas, en el cantón La Libertad.
La mujer indicó que paga $ 0,50 por el servicio de motos, mientras que la carrera en taxi le cuesta $ 1,50. Ella labora hasta las 22:00 y trasladarse a su vivienda se le complica porque a esa hora ya no están rodando los buses de transporte urbano. El mismo criterio comparte Fernando Flores, del barrio San Raymundo, quien pese a aceptar que es riesgoso movilizarse por esa vía, por la inseguridad que afecta a la provincia de Santa Elena; lo hace por la falta de buses y dinero.
Sin embargo para la comunidad, pese al costo que dan en el servicio, urge que las autoridades frenen esta actividad que surgió de forma ilegal y tomó fuerza en pandemia, cuando había restricciones vehiculares. Y no solo porque se supone que, ante la creciente ola de los delitos en 2019 y 2020, se fijó una norma temporal que prohibía la circulación de dos personas en moto y que ahora una parte de la comunidad plantea que vuelva; sino por el desorden que generan en las vías.
El problema.

Entre la ciudadanía hay quienes aceptan el servicio. Otros, lo rechazan por el miedo a la inseguridad.
“Los ves en todos lados, hasta sobre las aceras y circulando en contravía. Con tantos casos de sicariatos que hay en este sector, sentimos hasta miedo. Un delincuente puede camuflarse entre los conductores. La Península ha sido, aunque un sector desordenado, un sitio tranquilo. Ahora no tenemos ni lo uno ni lo otro. Que el alcalde no permita ya que cada quien haga lo que le dé la gana”, se quejó la residente de Las Acacias Jénnifer Ulloa.
Frente a esta situación, desde la Alcaldía se confirmó a EXPRESO que se prevé analizar la problemática en una sesión del concejo, sin embargo, la institución no precisó si será en la siguiente o cuándo o qué pretende resolver; lo que resulta una falta de respeto para algunos habitantes y representantes de los gremios de transportes formales.
Y es que el incremento de este servicio, que no es regulado por la Agencia Nacional de Tránsito (ANT), ha creado un conflicto entre los conductores de las cooperativas de buses y taxis; que denuncian que los informales circulan por todo el territorio, sin tener documentos, ni tener las licencias adecuadas para movilizarse. “No están en el marco de la ley y siguen funcionando, no es justo que ahora aparezca este tipo de informalidad. No lo aceptamos”, señaló el taxista Celso Mendoza.

Este es uno de los puntos de La Libertad donde se concentran los motociclistas que dan el servicio de taxis.
El problema ha dado cabida a enfrentamientos entre los motorizados con los vigilantes que, ante las quejas de la ciudadanía, han ejecutado más controles. Los choferes informales denuncian que no se les deja trabajar; mientras la comunidad, salvo unas excepciones, piden que los mantengan. “Por falta de trabajo no vamos a permitir que los motorizados hagan lo que les venga en gana. Por eso mismo hay tanto indigente y comerciante en los semáforos que lastimosamente te roban. Sí, lo hacen. No solo Guayaquil vive aterrado cuando la luz da en rojo. El mismo caso lo estamos viviendo en nuestro entorno”, señaló Lupe Carvajal, habitante del barrio Costa de Oro.
Para el jurisconsulto David Romo, ante la necesidad de los conductores de mototaxis y el temor de la ciudadanía frente a los hechos delincuenciales, urge que se analice la situación, a fin de que regularicen la actividad, si es necesario.