Guayaquil

La idea de levantar un muelle en Playas, aún sin estudios

Hay preocupación entre pescadores y surfistas. Expertos sugieren análisis oceanográficos y de impacto ambiental.

Surf
Las olas del sector se han vuelto famosas entre los surfistas.Christian Vinueza

Aquí, en algún lugar de la orilla rocosa de General Villamil Playas, Ángel Suárez sabe que alguien construirá un muelle del que la gente habla, pero del que pocos conocen detalles, y mucho menos los efectos que podría generar en el entorno.

Es mediodía de un miércoles y hace calor. Con un cuchillo, Suárez abre una concha. Levanta la mirada achinada por el sol y se pregunta dónde será instalado el muelle. Uno de sus compañeros de pesca, convencido, dice que el proyecto privado estará frente al resort Ocean Club. Hay preocupación.

“Ahora caminamos libremente por la playa, pero cuando construyan ese muelle seguramente el acceso quedará bloqueado. Ahí, justo donde quieren hacer el muelle, hay rocas de donde extraemos el molusco. Con la construcción, todo eso va a quedar tapado”, comenta.

Otros lugareños se enteraron por coincidencia. “Cuando fui a ver los departamentos en Ocean Club me dijeron que compre ahora porque la plusvalía de los inmuebles crecerá cuando se construya el muelle. Así me enteré”, cuenta Sebastián, habitante de ese cantón vecino, quien prefiere ocultar su apellido.

La idea de construir el muelle fue confirmada a EXPRESO por Santiago Parra, gerente de Operaciones de Ocean Club. Aunque, aseguró, todavía no hay estudios definitivos que determinen la viabilidad del proyecto. “Hemos realizado algunos análisis básicos solamente”, manifiesta. Y agrega que el estudio de impacto ambiental está en proceso de contratación.

  • OTRO MUELLE PESQUERO

El alcalde de Playas, Dany Mite, explicó que se está analizando la información de Obras Públicas para la construcción de un muelle artesanal. “Esta es una necesidad para reubicar a más de 500 pescadores”, explicó. Indicó que uno de estos proyectos está pensado cerca del sector El Pelado, siendo uno de los cinco proyectos de muelles pesqueros ofrecidos en el Gobierno de Rafael Correa.

“El Ocean Club está realizando estudios. Hasta el momento ha invertido casi 30.000 dólares. Aparte, cumplirá con los permisos y los cuidados ambientales, en caso de que se decida llevar a cabo el proyecto”, añade Vito Muñoz, socio fundador de Ocean Club.

Precisamente, la falta de resultados de los estudios es el principal reparo que tienen los actores sociales después de que, el pasado 28 de enero, hicieran público el rechazo al proyecto a través de un video publicado por la organización Embajadores del Océano. El llamado es al Municipio de Playas y al Ministerio del Ambiente, para que analicen si es factible o no su construcción, con la finalidad de prevenir un problema.

El video, en el que aparecen líderes sociales, ambientalistas, una asambleísta y un abogado, reseña las posibles afectaciones a la biodiversidad marina y al turismo de Playas, si se llegase a cristalizar el proyecto. Según lo investigado por los protagonistas, se trata de un muelle de 650 metros de largo en forma de ‘L’, que se levantará frente al hotel (como se observa en el vídeo). La estructura será una estación de yates privados de los 3.000 socios que tiene el resort en el país.

Cecilia Torres, experta en turismo, presidenta de la fundación Mingas por el Mar y también uno de los rostros del video, amplía la explicación. Dice que para construir el espigón hay que remover la arena; y en las rocas viven estrellas, babosas, esponjas, pepinos de mar, entre otras especies. Lo sabe, asegura, por las diversas actividades ecológicas que realiza en las playas de este cantón de la provincia del Guayas.

“Para construir algo así (muelle) deberán remover la tierra y toda esa vida marina se irá o desaparecerá. Aquello, incluso, podría incidir en la reproducción de las especies que los pobladores pescan”, detalla.

Hay un punto más crítico al que el muelle podría afectar: el turismo, manifiesta Andrés Fernández, otro defensor del océano. “Hay una ola específica que está ahí donde se construirá el nuevo muelle, y este la bloqueará. Los turistas surfistas dejarán de venir y el turismo de ese tipo se perderá en Playas”.

El alcalde del cantón, Dany Mite, aclara que hasta la fecha desconoce del proyecto. Dice que si este llegase a su despacho en algún momento, exigirá los estudios pertinentes que midan el impacto ambiental que se podría generar en esa zona de Playas. “A cualquier inversionista, a los que les tenemos abiertas las puertas, se le revisará minuciosamente la documentación. No solamente los permisos medioambientales, sino los planos arquitectónicos, las memorias técnicas y, por sobre todo, la legalidad del terreno”, asegura.

Sin embargo, Eduardo Cervantes, exdecano de la facultad de Ingeniería Marítima de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol), al ser consultado sobre el tema considera que no se trata solo de revisar la documentación, hacer los estudios y adaptar el proyecto a los lineamientos de ordenamiento territorial, sino de la capacidad que tiene el Municipio para hacerlo. Sobre los efectos del muelle, dice que no puede opinar debido a que no existen estudios.

Ocean Culb
Espacio desde donde se proyectaría el nuevo muelle privado.Christian Vinueza

“Si Playas está frente a la costa, debe tener uno o dos expertos (en ingeniería costera u oceanográfica) que cuiden sus costas”, añade. Un asesor de la alcaldía de Playas, Kervin Cruz, dijo a este Diario que el Municipio no cuenta con un departamento específico encargado de este tipo de proyectos en la costa, ni con expertos en ingeniería oceanográfica.

Entre los análisis que deben hacerse, según Jonathan Cedeño, coordinador de la carrera de Oceanografía de la Espol, están los estudios oceanográficos que cuantifiquen olas, transporte de sedimentos, movimiento de corriente. Y los estudios de impacto ambiental.

Desde el Ministerio de Ambiente, su titular, Raúl Ledesma, afirmó, al igual que el Municipio, en respuesta al video en Twitter, que el proyecto deberá cumplir con los parámetros ambientales exigidos, en armonía con las actividades productivas y el respeto a la naturaleza.