Guayaquil

La figura del agente se esfuma del cotidiano atolladero vial en Guayaquil

En la mañana, apenas se ve a unos cuantos; en las noches es como hallar una aguja en un pajar.  La ciudadanía cataloga de pésima la gestión de la ATM

atascos Guayaquil
Francisco de Orellana. De lunes a viernes, entre las 18:00 y las 20:00, al menos, este es el panorama en la arteria del norte.Gerardo Menoscal

Manejar en Guayaquil representa para todos un desafío. Llegar a tiempo al trabajo, a clases, a una consulta, o visitar a un pariente, es una tarea que al ciudadano le implica estar sentado dentro del vehículo hasta horas, en distancias que no deben tomar minutos. Las agitadas escenas de largas hileras de automotores, con ventanas cerradas por el terror a ser asaltados y con la bulla de las bocinas que retumban en sus oídos; se multiplican en norte, centro y sur de la ciudad. Y, en medio del “dolor de cabeza” que esto genera a los conductores, surge una incógnita: ¿dónde están los agentes de tránsito de Guayaquil?

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Y es que para la ciudadanía, su presencia es prácticamente invisible. De allí que ni siquiera para el día de las elecciones, donde Guayaquil se convirtió en un atolladero total, se los vio controlando el tránsito. “Hubo uno que otro en los alrededores de los colegios más grandes, pero apenas uno que otro. ¿El resto? Se esfumó. Y a causa de ello, la ciudad se asfixió. Recorridos que eran de 15 minutos, fueron entonces de dos horas y media. Qué estupidez... Lo peor es que esto pasa siempre: cuando se da un concierto, cuando hay eventos grandes, cuando hay un accidente y, por supuesto, en las noches. Eso es el mismísimo infierno”, denunció Carlos Ayora, habitante de la cuarta etapa de Samanes, quien ya no sabe qué hacer ni a qué hora retornar a casa para que el tráfico de la avenida Francisco de Orellana sea tan “jodido”.

(Lo invitamos a leer: El atolladero diario y sin solución a la vista en una calle del norte de Guayaquil)

Manejar en Guayaquil es un caos, tremendo, horrible. No se puede con tanto congestionamiento vehicular en la ciudad, los agentes a veces en ciertos lugares están.

Jhon Fajardo
conductor

EXPRESO hizo un recorrido por esta arteria en la que se movilizan, en promedio, 61.476 autos de lunes a viernes, en ambos sentidos, según datos emitidos por la ATM en abril pasado; y constató que no hubo un solo agente. Ni uno.

Este Diario estuvo atascado en la vía por alrededor de una hora y media, y aunque los conductores esquivaban carriles y los motorizados se desplazaban incluso por el parterre en el que había hasta aguacates y frutas a la venta, ni un solo uniformado estuvo ahí para controlarlo o sancionarlo.

atascos Guayaquil
Riesgo. Los peatones a diario se ven obligados a esquivar los vehículos.Freddy Rodriguez

Hace falta cualquier cantidad de agentes para controlar el tránsito, creo que se van a dormir a las 21:00; se quedan unos cuantos, pero en lugares donde no hay problemas o ciudadelas de apellidos rimbombantes.

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tráfico

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“Recorrer los 16 kilómetros de la Orellana es como ir y venir de Playas, o irte prácticamente a Salinas, cada noche. Me parece inconcebible. Y más aún que no haya ojos y manos que faciliten la circulación. A todos nos toca conducir a ciegas”, argumentó Sebastián Artieda, quien habita en Las Orquídeas y apunta a que el trabajo de la ATM es deficiente.

En otras rutas de la ciudad, como la Juan Tanca Marengo, la avenida de las Américas, Las Aguas, la Rodolfo Baquerizo Nazur, vía a la costa, la Domingo Comín, la Pedro Menédez Gilbert..., la imagen parece ser calcada.

“En todos ellos, solo por citar algunos, los vigilantes desaparecen a las 17:30 o 18:00, como si tuvieran trabajo de oficina. No me cabe en la cabeza que si hay, más de 1.000 agentes, como ha dicho la entidad en repetidas ocasiones, estos no puedan trabajar en horarios rotativos. No digo que la ciudad se llene de agentes porque esa jamás será la salida. Se necesita de otras medidas. Sin embargo, a ellos sí los necesitamos para que den la mano. Se supone que ese es su trabajo, ¿verdad?”, sentenció Iván Aguirre, conductor que habita en Urdesa.

Frente a esta situación, EXPRESO solicitó una entrevista con los directivos de la ATM para que confirmen con cuánto personal cuentan para que esté en la calle (sin contar al que labora en el área administrativa) y por qué su presencia es nula en las noches, aun en horas pico; pero hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta.

61.476 autos en promedio se movilizan de lunes a viernes por la Orellana, una de las vías conflictivas.
atascos Guayaquil
Atascos. Conducir en la avenida de Las Américas es un caos.Joffre Flores
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Mientras, hay más ciudadanos que expresan su descontento por padecer “atrapados” en los congestionamientos vehiculares. Es el caso de Francisco Torres, quien va desde Urbanor hacia Sauces, tomando la avenida Las Aguas, Benjamín Carrión, en el norte; y dice que “con suerte” ve un agente de tránsito.

Vivo en Manta y siempre viajo a Guayaquil, y cuando lo hago es un martirio. Los buses y motos irrespetan las normas de tránsito, pero nunca hay un ser que pueda sancionarlos. El desorden es enorme. Con suerte, no chocas.

Sonia Robles
turista

“El caos es todos los días, no importa si es día o noche. Me acostumbré a esta rutina, salgo más temprano de casa, pero igual me quedo atrapado y no debería ser así”, se quejó.

Este Diario fue a ese punto. Pasadas las 07:00 de un día particular, en el tramo de Las Aguas, que conecta con la Juan Tanca Marengo, cerca de un redondel; se forman los atascos y colapsa la intersección en ambos sentidos. Ahí hay de todo, desde los buses repletos, padres de familia, y vehículos que quieren apresurar su marcha a zonas como la Alborada.

(Lo invitamos a leer: Guayaquil: Nadie controla los atascos en la avenida Ernesto Albán)

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En las mañanas, la avenida Benjamín Carrión registra también atascos.Joffre Flores

A John Fajardo, por ejemplo, le tomó más de 40 minutos llegar desde aquel redondel hacia el otro (donde está el monumento al Papagayo). Él confiesa que le ha tocado “salir con anticipación”, aunque de igual manera la marcha es lenta. “De tarde y noche es lo mismo, son avenidas botadas y a veces los semáforos funcionan y otros no”, agrega el ciudadano.

Perdemos a diario horas estancados en el tráfico, tanto para llegar al hogar o al trabajo. Los atolladeros son interminables e inseguros. Uno siente miedo y frustración, La falta de planificación es evidente.

Omar Ibarra
Conductor
Puente

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Durante el recorrido de este Diario se observó que apenas hay un agente para el cruce de la Juan Tanca Marengo con la avenida de las Américas, considerado otro punto crítico que tiene el norte de la ciudad por la ciudadanía. Hay tramos con conos verdes que se han convertido, en algunos casos, como “invisibles”.

En un artículo de 2022 de este Diario, se conoció que el estimado del parque automotor en la ciudad asciende a 680.000 vehículos, mientras que en la otra orilla se encuentran, al menos en ese entonces, unos 1.100 agentes. Las cifras, bajo la mirada de algunos especialistas de planificación y tránsito, ya daban cuenta que el personal no es suficiente (sobre todo porque la autoridad en este entonces tampoco confirmó cuál era el número real que estaba en la calle y cuál en oficina). Y es en ese punto que los ciudadanos y profesionales en materia vial consideran que urgen estudios y, por supuesto, una mejora en cuanto a la planificación.

El problema es más por irrespeto a normas de tránsito que por exceso de autos. Cada uno tiene su “propia ley” y de paso la acata a conveniencia, luego no entendemos por qué todo lo demás también es un desastre.

Julio César Cueva
CONDUCTOR

  • Medida: Equipamiento vial para desatascar la ciudad

Si Guayaquil quiere descongestionar sus calles, debe apostarle al equipamiento vial, como el que tienen las ciudades de Primer Mundo. Así lo aseguran los urbanistas y planificadores urbanos Carlos Jiménez y Diego Rendón, quienes apuntan a que los países civilizados controlan el tráfico con semáforos, pares, redondeles, dependiendo de la jerarquía de las vías.

atascos Guayaquil
Avenidas. La Quito es una de las pocas con semaforización inteligente.Freddy Rodriguez

“En ellos, existe una clasificación sugerida por la cantidad de carriles y según las combinaciones se utilizan semáforos, pares, etc. Los policías de tránsito normalmente reemplazan al semáforo cuando se daña o cuando hay eventos masivos, pero son esporádicos. Poner más agentes, por lo tanto, no va a desaparecer los carros ni los hará mover más rápido”, asegura Jiménez, al hacer hincapié en que la raíz del problema está en la mezcla de usos de suelos y el diseño monocéntrico de la ciudad.

Manejar en Guayaquil es un caos tremendo, horrible, siempre hay que andar anticipadamente una hora o media hora antes porque es imposible, no se puede con tanto congestionamiento vehicular que hay.

John Fajardo
conductor
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Rendón coincide en ello y advierte que la queja se intensifica porque en Guayaquil no existe ni lo uno ni lo otro. “La ciudadanía exige agentes porque es lo único que tiene a su alcance para ‘medio medio’ desplazarse más rápido. Aquí no tenemos aún los semáforos inteligentes en todas las vías críticas, que serían de gran ayuda. No hay suficiente señalética: ni pasos cebra y peor aún espacios que faciliten la movilidad o determinen darle prioridad al peatón con movilidad reducida. En el Puerto Principal, estamos en pañales. Por eso, el cuestionamiento de la gente. Porque lo único que la ATM debería hacer ya, que son los agentes, tampoco están en las vías en las horas nocturnas críticas. Lo que vuelve a esta metrópoli en un atolladero sin fin”, alegó.