
El 41% de la basura recolectada en Samborondón en 2025 fue procesada para combustible
En su primer año, la planta de clasificación de residuos del cantón gestionó más de 17.000 toneladas de desechos
La Estación Industrializada de Clasificación de Residuos de Samborondón cerró su primer año de funcionamiento operativo (2025) con un total de 17.151 toneladas de basura gestionada. De este volumen, el 41% (7.037 toneladas) fue sometido a procesos de valorización, según el informe presentado tras la alianza entre el Municipio local, administrada por Juan José Yúnez, y las empresas privadas Geocycle y Holcim.
El destino de la basura
La planta, que requirió una inversión de 5 millones e inició operaciones formales en enero de 2025 , tiene capacidad para procesar hasta 30 toneladas de desechos por hora. El objetivo técnico de la infraestructura es reducir la carga que llega al relleno sanitario, desviando los residuos inorgánicos recuperados para transformarlos en combustible alternativo.
El mecanismo utilizado implica la integración de estos desechos en la fabricación de clinker (materia prima del cemento) dentro de los hornos de Holcim. Según los datos del reporte, este desvío de material evitó que más de 11.500 toneladas terminaran enterradas en el relleno sanitario durante el último año.
En términos ambientales, el informe técnico estima que la operación redujo la emisión de 8.336 toneladas de CO2 equivalente, lo que representaría una disminución del 10% en la huella de carbono del cantón
Juan José Yúnez, alcalde de la ciudad, reconoció que Samborondón es uno de los cantones con "mayor generación de residuos", lo que obliga a buscar alternativas para extender la vida útil del sitio de disposición final. El proyecto involucró a 40 gestores ambientales en la fase operativa.
Otro anuncio
Adicional al balance de residuos, se anunció la firma de una carta de intención entre las tres entidades para el uso de recursos hídricos.

El acuerdo contempla que el agua tratada proveniente de la planta de tratamiento municipal sea utilizada en procesos industriales, específicamente en una futura planta de hormigón que se instalará en la zona, evitando así el consumo de agua potable o cruda para fines de manufactura.