Premium

Fernando Insua Romero | El incómodo André

Avatar del Fernando Insua Romero

Propone, discute y plantea ideas sobre la sociedad que queremos construir y la necesidad de restaurar un sistema de partidos

Hay personas que incomodan, no porque busquen el conflicto, sino porque se niegan a aceptar como normal lo que claramente no lo es. En tiempos de posverdad, donde muchos optan por el silencio frente a las incoherencias, siempre aparecen voces que deciden hablar. Una de esas es André Santos, quien habla sin rodeos contra el crimen organizado y sobre la necesidad de enfrentarlo, incluso cuando por años demasiados prefirieron mirar a otro lado mientras las mafias crecían, muchas veces protegidas por quienes buscaban frustrar cualquier intento de combate real. También se ha atrevido a cuestionar ciertas agendas que comenzaron presentándose como causas nobles, pero que terminaron desvirtuándose hasta intentar imponerse sobre toda voz disidente, negando las libertades que decían defender. En esos momentos, guardar silencio habría sido lo fácil; André eligió lo contrario. Y lo hace en espacios abiertos: foros, debates públicos, medios de comunicación, donde se discute qué tipo de sociedad queremos ser, se intenta redefinir el concepto mismo de nación y la manera en que ejercemos el patriotismo. Y allí no va solo a criticar. Propone, discute y plantea ideas sobre la sociedad que queremos construir y sobre la necesidad de restaurar un sistema de partidos que, si somos honestos, hace mucho tiempo dejó de funcionar.

Alrededor de esa incomodidad nació Firmes. Comenzó como un grupo de amigos que debatía sobre historia, política y cultura, y terminó convirtiéndose en algo más profundo: una comunidad que decidió cuestionar cuando era mucho más sencillo adaptarse. Con el tiempo se ha vuelto más grande; tal vez todavía pequeño en número, pero profundamente necesario. Lo digo con los recuerdos de las interminables conversaciones con Gustavo Pareja y Miguel Merino invadiendo mi mente.

Firmes es un grupo al que amo y aprecio. Detrás de las ideas, debates y convicciones existe algo que hoy resulta cada vez más raro en la vida pública: amistad. Para algunos seguirá siendo siempre el incómodo André. Para nosotros, para el grupo de amigos que decidió mantenerse firme, André es un hermano.