Decomiso aletas de tiburón.
Así se encontraban almacenadas las aletas, camuflados para venderse en oriente.Cortesía Fran Huilca - UPMA

Decomisan 21.987 aletas de tiburón en el aeropuerto de Guayaquil

El cargamento pretendía llegar a Malasia bajo la fachada de buche de pescado. Agentes y canes frenaron esta operación

La Policía Nacional decomisó 21.987 aletas de tiburón en el aeropuerto de Guayaquil, un cargamento sin permisos que pretendía ser exportado hacia Malasia bajo la fachada de buche de pescado. El operativo cortó una cadena de tráfico transnacional que intentaba burlar los controles ambientales desde el puerto principal.

Una sorpresa camuflada

Un cargamento de 75 bultos estaba a punto de salir desde el aeropuerto de Guayaquil con destino a Kuala Lumpur, Malasia. La guía de exportación declaraba el contenido como "buche de pescado", un producto legal de alto valor en Asia. Sin embargo, una revisión física de los agentes frenó el envío de golpe: en el interior de los sacos se ocultaban 21.987 aletas de tiburón.

  • Aletas de tiburón Guayaquil
    Aletas de tiburón, camufladas en sus fundas para pasar como buches de pescado.Cortesía Fran Huilca - UPMA
  • Aletas de tiburón Guayaquil
    Aletas de tiburón, camufladas en sus fundas para pasar como buches de pescado.Cortesía Fran Huilca - UPMA
  • Aletas de tiburón Guayaquil
    Aletas de tiburón, camufladas en sus fundas para pasar como buches de pescado.Cortesía Fran Huilca - UPMA

El operativo fue ejecutado por la Unidad de Protección del Medio Ambiente (UPMA) y la Unidad Nacional Canina (CRAC) de la Policía Nacional, en coordinación con el Ministerio del Ambiente. Durante la inspección en la zona de carga, los uniformados notaron que el contenido no coincidía con lo declarado en los papeles. Las estructuras triangulares confirmaron que se trataba de aletas de diferentes especies de escualos listas para el mercado negro internacional.

Policía Nacional Aletas de Tiburón
La UPMA actuó de forma oportunaCortesía Fran Huilca - UPMA

Fran Huilca, agente especializado y coordinador de la UPMA, detalló a EXPRESO la mecánica detrás de este ilícito. "El destino final era Malasia. Camuflar las aletas como buche de pescado es una modalidad estructurada para intentar burlar los controles aduaneros y ambientales, aprovechando la altísima demanda comercial que tienen estas especies en el continente asiático", explica.

Exportarlos abusando de permisos

Para intentar sacar las aletas del país, los responsables no solo falsificaron la declaración de la carga, sino que operaban al margen de la ley: el envío carecía del permiso CITES, el aval internacional obligatorio e indispensable para poder comercializar especies protegidas.

Si bien la intervención técnica de la Policía en la terminal aérea fue oportuna y cortó la cadena de exportación, el hallazgo de casi 22.000 aletas evidencia el grado de vulnerabilidad al que está expuesta la fauna ecuatoriana en alta mar frente a las redes de tráfico transnacional.

Tras el decomiso, la Policía incautó los 75 bultos bajo estricta cadena de custodia. Las aletas ya fueron entregadas a la autoridad ambiental competente, con lo que se abre ahora el proceso investigativo para rastrear a los remitentes y a la red que intentó ejecutar la exportación desde la ciudad.

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