Guayaquil, clave en la lucha feminista de Matilde Hidalgo

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Guayaquil, clave en la lucha feminista de Matilde Hidalgo

La masacre obrera de 1922 impactó a la que sería la primera ecuatoriana en exigir sufragar. En su honor se celebró el Día Nacional del Voto Femenino.

Matilde Hidalgo
La lojana Matilde Hidalgo Navarro fue pionera en muchos ámbitos políticos y sociales en el país.y la región.Expreso

Hasta antes del 9 de junio de 1924, la participación femenina en las elecciones consistía, en el mejor de los casos, en recoger óbolos para el candidato o entregarle un presente en las visitas de la campaña. Pero ese año, la lojana Matilde Hidalgo Navarro, quien había marcado los hitos de ser la primera bachiller (Loja, 1913), la primera licenciada en Medicina (Cuenca, 1919) y la primera doctora del país (Quito, 1921) exigió su derecho a votar. 

Así lo relató la historiadora guayaquileña Jenny Estrada, durante un conversatorio en modalidad virtual que sostuvo ayer con las comunicadoras Clara Medina y Lola Márquez, con motivo de recordarse el Día Nacional del Voto Femenino, que rinde honor a ese hecho. 

Estrada considera que el paso de Matilde Hidalgo por Guayaquil influyó en su lucha por el reconocimiento de los derechos de las mujeres y de la sociedad en general. 

Argumenta que el ambiente de dinamismo comercial del puerto, la febril actividad política y, sobre todo, la masacre obrera del 15 de noviembre de 1922, la impactaron. En ese año, Hidalgo trabajaba en el Hospital General de Guayaquil y, por tanto, le tocó recibir y atender a decenas de obreros heridos; y ver pasar los cadáveres de otros, acota. 

Matilde Hidalgo-Conversatorio virtual-Día del Voto Femenino
La historiadora Jenny Estrada y las comunicadoras Clara Medina y Lola Márquez en un conversatorio virtual sobre Matilde Hidalgo.Expreso

De igual modo, apunta que la que después sería también la primera legisladora del país, en ese tiempo vivía en el puerto con la familia de un intelectual lojano que hacía periodismo político, y que ese intercambio de ideas también influyó en su pensamiento

Casada en 1923 con Fernando Procel, Hidalgo se mudó de Guayaquil a Machala. Fue allí donde, al año siguiente, el 2 de mayo, anunció su decisión de votar en las elecciones presidenciales y acudió a la Junta Electoral para inscribirse en el padrón electoral, algo que hasta entonces era reservado para los hombres. 

Con la Constitución en la mano -según relata Estrada, biógrafa de la feminista-, ella les demostró a los encargados que cumplía con los requisitos para votar: era mayor de edad y tenía título profesional (lo que era más que solo saber leer y escribir). Y que la  ley no señalaba género. 

Ante su insistencia y lo irrebatible de sus argumentos la empadronaron, pero se elevó una consulta al Parlamento y al Honorable Consejo de Estado, que el 9 de junio de 1924 resolvió por unanimidad que las mujeres ecuatorianas gozaban del derecho de elegir y ser elegidas.

Voto femenino en Sudamérica
El gráfico presenta el año en que se aprobó el voto femenino en algunos países de la región.Expreso

Cronológicamente, gracias a su lucha por los derechos de las mujeres, Ecuador se adelantó a otros países de la región en este reconocimiento. 

Estrada también resaltó que Matilde Hidalgo fue la primera congresista del Ecuador elegida por votación popular, como representante de su provincia de nacimiento, en 1941. Acota que ella fue propuesta por sus coterráneos y que entonces ya tenía experiencia como funcionaria, pues había sido concejala de Machala. 

Estrada, autora del libro biográfico ‘Matilde Hidalgo de Procel, una mujer total’, publicado en 1981 y del que existen varias reediciones, afirma sin embargo que entre el avance individual de esta pionera y el de la generación de mujeres de su época, “hay un lapso”.

Mujer de dos siglos, es testigo de la hoguera bárbara y de la masacre obrera, todo eso le da esa conciencia social.  

Jenny Estrada

 A su criterio, el avance político de las mujeres fue más parejo en la segunda mitad del siglo XX, cuando empezaron a formar grupos de profesionales, llegaron en mayor número y bien representadas al Poder Legislativo; y a finales del siglo una de ellas ocupó la vicepresidencia y presidencia del país.