Una ciudad blanca que llena toda una habitación

  Guayaquil

Una ciudad blanca que llena toda una habitación

Christian Saud tiene 23 años armando verdaderas obras de arte relacionadas con la Navidad.

Encalada
Pesebre y ciudad blanca Nota: Valentina Encalada Foto: Valentina Encalada DICIEMBRE 22 Guayaquil-Ecuador Agencia (ag-expreso)Valentina Encalada / EXPRESO

Desde que tiene memoria le apasiona la Navidad; pero fue a los ocho años cuando Christian Saud recibió una propuesta de su madre que no pudo rechazar: armar, sin ayuda, su primer pesebre. Desde entonces han pasado 23 años replicando esta tradición.

Es en octubre cuando inicia todo. El primer paso es crear la estructura de montañas con papel. Con esto reemplaza al musgo, porque entendió lo que esto implica para el medioambiente. Lo siguiente es colocar las 130 piezas que por ahora conforman el nacimiento. Esta obra posa en una esquina de su casa, pero la más impresionante está a unos cuantos metros, en una de sus habitaciones.

pesebre navidad
Desde los 8 años arma por su propia cuenta el nacimiento en casa.Valentina Encalada / EXPRESO

Ahí reposa una ciudad blanca, una infraestructura de cinco metros de ancho por ocho de longitud, que cuenta con piezas únicas y ediciones limitadas que ha coleccionado durante toda su vida.

Esta ciudad en miniatura tiene varios ambientes y desniveles creados a partir de espumafon. Por un lado, una fábrica de chocolate y otra de juguetes; por otro un zoológico, un parque de diversiones, un carrusel, el teatro, una pista de patinaje, e incluso, un lago.

“Todos deben conectarse, me preocupo porque los caminos tengan su lógica y se pueda recorrer de un extremo al otro”, menciona el guayaquileño.

pesebre navidad ciudad blanca
.Valentina Encalada / EXPRESO

La construcción se monta sobre mesas de plástico y contiene 1.150 piezas. Si se suma el valor de todas ellas tranquilamente rondan los 15 mil dólares de inversión, mientras que el pesebre llega a los $ 500.

La ciudad blanca, cuando era niño, se ubicaba debajo del árbol. La trasladó a una habitación que cumple a la vez de sala de entretenimiento, porque la colección fue creciendo.

Cada año le agrega más objetos, varía el diseño y le toma un poco más de un mes dejarlo totalmente terminado. Le dedica 10 horas los sábados y 10 horas los domingos.

Este año le colocó dos tabletas que simulan fuegos artificiales, una lámpara que cumple las funciones de la luna y un candelabro camuflado en papel periódico que figura como cielo. La inspiración le llega o la saca de Internet.

Ciudad blanca nacimiento
.Valentina Encalada / Expreso

“Es un proceso de mucha concentración y paciencia, hay que cortar, pegar, pintar, esperar que seque...”, explica, “estoy tratando de involucrar a mis sobrinos para que ellos también mantengan la tradición que la recuerdo desde mi abuela”.

Para el próximo año, Christian planea ampliar la ciudad blanca hasta el techo de la habitación y alcanzar los nueve metros de longitud.

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