
Activan bonos estatales en Salitre para mitigar pérdidas de productores arroceros
El gobierno provincial entrega fondos de contingencia ante las miles de hectáreas sumergidas por el temporal invernal
La Prefectura del Guayas ejecutó en el cantón Salitre el primer desembolso de compensaciones económicas dirigidas a agricultores, en un contexto crítico donde el desbordamiento de los ríos mantiene sumergidas miles de hectáreas de siembras a nivel provincial.
La aritmética de la crisis rural
Este mecanismo de contingencia, denominado Bono Agrícola Solidario 2026, opera ante la confirmación técnica de la destrucción de los predios. En esta primera jornada jurisdiccional, 163 campesinos absorbieron una inyección superior a los 73.000 dólares tras comprobarse la devastación total de 290,8 hectáreas, mayoritariamente dedicadas a la gramínea.

La asignación monetaria fijada por la entidad gubernamental expone la gravedad del déficit financiero en el campo. Los productores reciben 450 dólares por hectárea de arroz destruida, una cifra que apenas representa el 30 por ciento del costo operativo real del agricultor. Para el caso del maíz, el rubro de cobertura asciende a 540 dólares.
Los testimonios en territorio reflejan la precariedad estructural del sector. Productores de la tercera edad confirmaron que la pérdida de sus cosechas los empujó a endeudarse de manera informal para subsistir durante las semanas de inundación. La crisis climática sumada a la falta de drenajes empuja a los campesinos hacia la morosidad y pone en riesgo el abastecimiento nacional de alimentos.
La actual administración provincial ejecuta la tercera edición de este programa de respuesta. Las métricas del año 2025 dimensionan el tamaño del problema en el Guayas: se entregaron 6.863 asignaciones por 17.000 hectáreas perdidas, lo que demandó un egreso superior a los 3,1 millones de dólares.
Los equipos técnicos mantienen las evaluaciones en cantones aledaños como Jujan, Santa Lucía y Balzar, donde las alertas por anegaciones siguen multiplicándose. Con 54.000 hectáreas bajo el agua en el presente ciclo, el impacto para la economía agraria proyecta un escenario crítico que trasciende la simple entrega de cheques de compensación.