El hipo puede ser el síntoma de una enfermedad

  Salud

El hipo puede ser el síntoma de una enfermedad

Este acto reflejo, por lo general es pasajero; sin embargo si se prolonga por 48 horas consulte con su médico.

Mujer con un ataque de hipo
Mujer con ataque de hipoFreepik

Todas las personas han tenido en algún momento de su vida un ataque de hipo. Es una experiencia muy incómoda, mas en la mayoría de los casos es pasajera. Se produce por lo general cuando el diafragma, el músculo que separa el pecho del abdomen y fundamental en la respiración, se contrae involuntariamente, dando lugar a una reacción en cadena cuando el nervio vago entra en crisis y cierra rápidamente la epiglotis en la parte posterior de la garganta y origina el conocido sonido hip, hip.

Los ataques de hipo suelen desaparecer por sí solos. Sin embargo, cuando este se prolonga por más de 48 horas conviene ir al médico para descartar alguna enfermedad de tipo gastroesofágica o del sistema nervioso central. Incluso un ataque al corazón, si se tiene otros síntomas como náuseas, indigestión o sudoración.

Los 3 tipos

Explica el gastroenterólogo Rubén Muñoz que el hipo puede ser de 3 tipos:

  • Hipo transitorio y durar segundo o minutos debido a la ingesta de una comida copiosa, comer rápido, el consumo excesivo de alcohol o de ciertos fármacos para tratar la ansiedad o enfermedades autoinmunes (como los corticoides).

  • El hipo persistente que puede durar más de 48 horas, suele darse más en pacientes que sufren de reflujo gastroesofágico.

  • El hipo recurrente que dura más tiempo y se repite con frecuencia. Su tratamiento dependerá del factor que lo esté causando: trastorno en el nervio vago o frénico, problemas gástricos por reflujo, divertículos esófágico, cáncer de esófago o tumor gástrico. También por trastornos del Sistema nervioso central como meningitis, esclerosis múltiple, accidente cerebrovascular, etc.

El hipo persistente, cuando va unido a pérdida de peso y a dificultad para tragar, puede ser un signo de advertencia de cáncer de esófago

Tom Walsh, investigador irlandes, del Memorial Hospital de Dublín
Beber un trago de agua corta el hipo
Beber un sorbo grande de agua corta el hipoFreepik

Los métodos de curación

Recibir un susto, contener la respiración, beber varios sorbos de agua o colocar papel en la frente para curar el hipo son remedios populares que las madres y abuelas han utilizado a través del tiempo para curarlo.

La pajita

Un reciente estudio propone una nueva alternativa. Se trata de una pajita de plástico rígida en forma de L que tiene un gran orificio en la parte superior donde los usuarios ponen la boca y otro muy pequeño en la parte inferior, que requiere de una enorme cantidad de succión para extraer agua.

Al intentar beber con esta pajita, el abdomen se baja y se cierra la epiglotis, lo que estimula a los dos nervios (el vago y el frénico) encargados de controlar esas partes del cuerpo, lo que a su vez ayuda al cerebro a reiniciarse, poniendo fin a ese ataque incontrolado de hipo, explicó mediante comunicado HiccAway, la compañía encargada de su desarrollo.

A criterio del gastroenterólogo Rubén Muñoz la citada pajita, así como aquellas prácticas de taparse la nariz, tomar una cucharada de azúcar granulada, beber un sorbo de agua fría o respirar en una bolsa de papel para acabar con el hipo, son solo tratamientos empíricos sin evidencia científica. Aunque reconoce que sí pueden mejorar la condición del hipo.

Pajita para acabar con el hipo
Un nuevo estudio señala que esta pajita acaba con el hipoInternet

Con fármacos y cirugía

Los casos más graves de hipo se tratan con medicina e incluso con cirugía del nervio frénico. "Lo importante es hacer un buen diagnóstico para determinar la causa del hipo y recomendar la terapia adecuada", enfatiza el doctor Muñoz.

¿Cuándo ir al médico?

Si el hipo dura más de 48 horas o si es tan intenso que causa problemas para comer, dormir o respirar.

Debe saber...

  • 68 años con hipo vivió Charles Osborne de Anthon,  Estados Unidos, y por eso forma parte del Guinness World Records. Se calcula que durante todo este tiempo experimentó esa contracción 430 millones de veces. Llevó una vida normal, se casó en dos ocasiones y fue padre de ocho hijos.

  • La práctica de tapar la nariz y contener el aire se conoce como la maniobra de Antonio Valsalva, en honor al médico que la creó.