Buenavida

Isabel II y los corgis, una relación de 90 años

Un museo exhibe 10 fotos que grafican el nexo entre la reina y sus perros

Sociedad_Mascotas_Reino Unido
La Reina Isabel II que pasea a sus perros en el Castillo de Windsor, tomada el 2 de abril de 1994.Julian Parker / EFE

El apasionado vínculo que la reina Isabel II de Inglaterra (1952-2022) mantuvo con sus perros corgis a lo largo de nueve décadas y que le hacía aflorar su lado más cercano se documenta en una serie de fotografías presentadas en Londres.

Queen Elizabeth II

Con la muerte de Isabel II, el Reino Unido puso fin a una época

Leer más

Con el nombre The Queen and her Corgis’ (La reina y sus corgis) la cuidada selección de apenas 10 instantáneas en blanco y negro y en color, escogidas de entre unas 5.000, se acaba de inaugurar en el museo Wallace Collection, donde permanecerá hasta el 25 de junio.

En todas ellas, la soberana, que falleció a los 96 años el 8 de septiembre de 2023, posa en diversas situaciones, formales, informales, relajada, sonriendo, siendo apenas una niña, o en actos oficiales, siempre acompañada de sus mascotas, de las que llegó a tener más de 30. El director de la galería, Xavier Bray, recuerda la pasión de la monarca por el corgi, una raza galesa que se empleaba como perro de pastoreo y “que entró en la corte británica cuando la reina tenía unos 7 años”.

Isabel Corgis imitadora

¿Qué pasará con los corgis de lsabel II?

Leer más

La fascinante unión que se forjó entre Isabel II y esta raza de canes fue “una constante” que marcó su vida e hizo que los ciudadanos apreciaran en ella “un lado más humano y cercano”, explica Bray. “Le dan un toque humano. Uno se puede acercar a ella a través de sus perros; es su alma que sobrevive a través de esta raza. Y es algo muy inglés que el perro pueda expresar el ‘alter ego’”, afirma el experto.

La sala donde se exhiben las imágenes cuenta con un curioso árbol genealógico del linaje canino, iniciado por Susan, la primera perra corgi que tuvo la soberana al cumplir la mayoría de edad, en 1944, y que fue un regalo de su padre, el rey Jorge VI.