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Glenkora Comte: “Me hice yo misma”

La diseñadora guayaquileña que promueve la ‘moda lenta’ se destaca en el mercado neoyorquino con una marcada tendencia ecologista.

Glenkora Comte
Glenkora diseñó el traje típico para la competencia Mrs. America, en Las Vegas, Nevada. El vestido lleva sublimado el histórico edificio Chrysler Building.cortesía

Radicada en Maryland, Estados Unidos, se prepara para su tercera participación en uno de los escenarios más emblemáticos a nivel mundial, el New York Fashion Week (NYFW), con una propuesta autónoma que ha logrado figurar en el mercado estadounidense por sus creaciones con sello ecológico. Visionaria, la diseñadora promulga desde sus inicios una industria textil limpia con proyectos y campañas en favor del medio ambiente.

Participó activamente en el año internacional de las fibras naturales impulsado por la FAO (organismo especializado de la ONU que dirige las actividades internacionales encaminadas a erradicar el hambre), en Roma (2009) y creó la Ecua Alta Moda Ecuador; fundó la Asociación de Creativos con el afán de propender esta corriente que, con el tiempo, ha tomado vigor en diferentes sectores del planeta. Su actuación a nivel local se extendió al impulsar el concurso de jóvenes emprendedores Diseña tu Futuro, con estudiantes universitarios que mostraron su talento en varios escenarios quiteños y creó, junto a Emaseo, la icónica campaña Reduce, Rehusa y Recicla, que logró un gran movimiento, fortalecido con el tiempo, en pro del medio ambiente.

Sola contra el mundo

La diseñadora vivió su juventud en Guayaquil y estudió diseño de modas en Chile, pero reconoce que todo lo aprendido ha sido de forma autodidacta. La pasión por el diseño se le vino desde pequeña cuando cosía ropa para sus muñecas; luego rediseñaba y cortaba sus vestidos.

“Me encantó siempre tocar las telas, enamorarme de los estampados y colores. Mi ‘ma’ siempre me llevó a talleres para hacernos ropa o a boutiques en el Policentro. Aprendía todo lo que tenía a mi alcance”, recuerda.

Pero, al ser hija de padres separados, salió adelante sola muy joven: “Decidí ser independiente desde los 15 años, por lo que prácticamente me hice sola. Me costó aprender, me di duro contra el mundo, pero esa transición de vida me hizo lo que soy. Soy una persona soñadora, consciente, fuerte. Me gusta apoyar a los demás sin esperar nada a cambio”.

La aventura del NYFW

Luego de desarrollar varios desfiles de moda en Quito, su primera presentación internacional fue en 2012, en el Miami Fashion Week. De 300 aplicaciones, Glenkora fue seleccionada con 50 diseñadores más. ¡Sentía que el mundo podía estar a sus pies!

Sin embargo, el impulso quedó en suspenso hasta lograr la residencia estadounidense, luego de que su esposo fuera trasladado a Estados Unidos por trabajo. Tuvo que esperar seis largos años sin poder trabajar. Hasta el 2018 que recibió una invitación para participar en el NYFW. Glenkora se propuso sobresalir en lo que pensaba, sería su última colección: “¡Me fue súper bien! Estudié el mercado, los eventos más importantes y lo que mueve a las celebridades y opté por los vestidos. Ahora voy por mi tercer NYFW luego de participar en NYFW Powered by the Society y, en el 2019, en NYFW Powered by EPN Magazine”.

‘Slow Fashion’

La mayoría de los diseños de Kora -como le dicen sus amigos- los hace a mano con textiles y fibras naturales como el bambú, el modal, la viscosa o el lyocell en una producción caracterizada por el ‘slow fashion’ como su emblema a priori.

“Lo que he promovido estos últimos años es la ‘moda lenta’ que significa hacer colecciones limitadas, diseñar prendas personalizadas que no se repiten: ¡la industria textil es la segunda más contaminante del mundo! Por eso la importancia de utilizar materiales sustentables porque así se promueve la reducción del agua, de la energía y muchos más recursos. El poliéster, por ejemplo, es de plástico y esa fibra produce una gran contaminación incluso en el mar, y ¡eso es lo que consumen los peces! Esa tela tarda cien años en descomponerse. Son muchas las razones por las cuales se toma conciencia de que no podemos cambiar el mundo, pero sí podemos incentivar a los demás a evitar el consumo masivo de ropa, o de preguntarse sobre el impacto ambiental que implica producir cien mil piezas del mismo vestido… ¿Dónde está la parte ética?”.

Con su firma

A la fecha, la diseñadora trabaja en su próxima colección para el NYFW que se llevará a cabo en septiembre. Su día a día es agitado y sin pausas. Desarrolla propuestas creativas para producciones con dos productoras de NYFW: Amy Jo Richards -Celebrity Award Winning, Hair Stylist-, y Donna Sousa -Makeup Artist Award Winning-. Diseñó el traje tipico para la competencia Nacional Mrs. America en Las Vegas Nevada, con un vestido que lleva sublimado el histórico edificio Chrysler Building. Entre otras, Rebecca Staab usó sus diseños para un editorial que se publicará pronto; Lisa Guerrero, periodista destacada; Angela King -directora/ coordinadora del equipo de danza y cheerleaders de FNL y NBA-, y Ella Brightly, actriz y cantante.

Los diseños de la guayaquileña en una producción editorial en Estados Unidos.
Los diseños de la guayaquileña en una producción editorial en Estados Unidos.cortesía

En familia

A pesar de sus compromisos de trabajo, para la diseñadora de 43 años su prioridad es cuidar el núcleo familiar. Los momentos que puede dedicar a su esposo, Brian Wallis, y sus hijos (Dylan de 10 años y Mía de 7) son preciosos: “Cuando desaparezco en mi taller todos protestan, pero al final están súper orgullosos. Trato de equilibrar tiempos y siempre hacemos planes juntos. Si no coso vestidos a las barbies de mi hija ¡hay problemas! y hago malabares para estar con mi esposo; mientras él está en Zoom en reuniones, yo trabajo y la máquina de coser ¡hace bulla! En mi casa hay equidad de roles y eso me gusta.

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Cara a cara

  • ¿Cómo es su clóset?

Ahora es razonable. Compro poco y busco piezas claves. Apuesto en marcas que están iniciando y que tienen procesos ecológicos. Los zapatos son mi debilidad. Tengo accesorios artesanales de todos los países a los que viaja mi esposo.

  • ¿Qué piezas son infaltables?

Gabanes y capas que son una buena presentación. Siempre un par de vestidos en tonos vibrantes sin estampados, un vestido clásico negro y otro blanco.

  • ¿Qué lujos se da en la vida?

No tengo joyas finas, prefiero invertir en mis materiales de trabajo porque mi único lujo es participar en el NYFW que cuesta ¡40 mil dólares! Si tuviese auspiciantes podría crear plazas de trabajo en Ecuador, contratando artesanos y confeccionistas.

  • ¿Cómo ha logrado sobresalir en la industria en los Estados Unidos?

Sola, por mi propio esfuerzo. Sin palancas, sin contactos, sin auspiciantes.

  • ¿Planes a futuro?

Abrir dos tiendas en Soho y en Brooklyn.

“Me costó aprender, me di duro contra el mundo, pero esa transición de vida me hizo lo que soy”Glenkora Comte