
Cuaresma 2026: Significado para los católicos y cómo vivir este tiempo de reflexión
Durante cuarenta días, los católicos intensifican la oración, el ayuno y la caridad como preparación para la Pascua
Al igual que en años anteriores, la Cuaresma es un período central para la Iglesia católica, marcado por tres prácticas concretas: limosna, ayuno y oración. Es más que una simple tradición, es un camino espiritual que tiene fundamento bíblico y orienta la preparación hacia la Pascua, cuando se conmemora la resurrección de Jesucristo.
Para los fieles, este tiempo implica revisión de vida, conversión y reconciliación. La referencia evangélica más citada es el pasaje de Evangelio según san Mateo 6, 1-18, donde Jesús enseña cómo practicar la limosna, el ayuno y la oración sin buscar reconocimiento público: “Cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha”; “Cuando ayunen, no pongan cara triste”; “Cuando oren, entren en su cuarto y oren al Padre en lo secreto”.
Ayuno y abstinencia
El ayuno tiene como modelo los cuarenta días que Jesús pasó en el desierto antes de iniciar su vida pública (Mateo 4, 1-2). Además, el profeta Isaías recuerda que más allá de privarse de alimento, es cambiar de conducta: “El ayuno que yo quiero es este: soltar las cadenas injustas” (Isaías 58, 6).
En la práctica, el Viernes Santo los católicos pueden hacer una sola comida fuerte al día y dos ligeras. La abstinencia de carnes rojas todos los viernes de Cuaresma funciona como signo de penitencia. Más allá de la norma, algunos fieles optan por renunciar a gastos innecesarios, reducir el uso de redes sociales o limitar consumos personales como forma de disciplina.
Oración
La oración se intensifica durante este período. El mismo pasaje de Mateo 6 propone el Padre Nuestro como modelo. San Pablo exhorta: “Oren sin cesar” (1 Tesalonicenses 5, 17).
En la práctica, esto se traduce en mayor participación en la misa, rezo del rosario, meditación diaria de la Biblia o asistencia al Via Crucis parroquial. También es frecuente dedicar unos minutos diarios a la lectura de los Evangelios.
Limosna y caridad
La limosna está vinculada a la ayuda concreta al necesitado. El libro de los Hechos recoge una frase atribuida a Jesús: “Hay más felicidad en dar que en recibir” (Hechos 20, 35). Asimismo, Proverbios 19,17 señala: “Quien se apiada del pobre presta al Señor”.
Dar limosna no se limita a una contribución económica. Puede implicar acompañar a una persona enferma, colaborar con un banco de alimentos o apoyar campañas solidarias organizadas por parroquias.
La Cuaresma, en síntesis, es un tiempo estructurado en prácticas claras, con respaldo bíblico y orientadas a un cambio concreto de vida. Para los creyentes, representa una oportunidad anual de revisar prioridades y fortalecer su compromiso cristiano antes de la Pascua.
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