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Vuelos en riesgo por ataques laser
El silencioso ataque con rayos láser está causando alarma al transporte aéreo de Guayaquil.

El silencioso ataque con rayos láser está causando alarma al transporte aéreo de Guayaquil.
Entre 2016 y lo que va del 2017, la Dirección General de la Aviación Civil (DGAC) ha registrado 77 denuncias de pilotos, que hacen referencia a las molestias que les está causando el haz de luz de apuntadores láser. Esto estaría siendo dirigido desde diferentes sectores terrestres del Puerto Principal a los aviones comerciales y militares, que despegan o aterrizan en el aeropuerto internacional José Joaquín de Olmedo.
Según un informe de la DGAC, proporcionado a la Fiscalía Provincial del Guayas, en este año se han presentado 19 novedades en puntos neurálgicos como el parque Samanes, las ciudadelas La Atarazana, Bellavista y urbanizaciones apostadas a lo largo de la vía Samborondón.
Pero, ¿qué daño puede ocasionar un pequeño apuntador?
“El haz de luz de un puntero láser puede alcanzar fácilmente más de una milla (1.800 m) de distancia y tiene la capacidad de iluminar la cabina de una aeronave”, explicó Marco Marchán, director regional II de la DGAC, durante una reunión que mantuvo con la fiscal provincial del Guayas, Patricia Morejón, y otras autoridades del Ministerio del Interior y de la Policía Judicial.
Lo más peligroso, añadió el experto, es que la luz “puede desorientar y temporalmente cegar a los pilotos, por lo que esto genera un riesgo potencial cuando el aviador está en medio de una maniobra crítica como el despegue o el aterrizaje de una aeronave”.
Ante esa situación, la fiscal Morejón dispuso la apertura de una investigación previa para ubicar a las personas que estarían haciendo mal uso de esos punteros, que amenazan la seguridad del transporte aéreo.
La investigación está en manos del fiscal John Camposano, quien abrió el expediente por el presunto delito de terrorismo, tipificado en el artículo 366 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), numeral 2, que lo sanciona con una pena de 10 a 13 años de cárcel.
“Con el inicio de las investigaciones, la Fiscalía tratará de dar con el paradero de estos ciudadanos irresponsables que ponen en riesgo la vida de los pasajeros y tripulantes de los vuelos comerciales, así como también de la población civil y que podrían producir una catástrofe”, dijo Morejón a través de un comunicado.
El pasado 2 de mayo, técnicos de la DGAC socializaron también con directivos del Servicio Integrado de Seguridad del ECU 911 de Cuenca, la problemática de los ataques con luz láser a las aeronaves que llegan y salen del aeropuerto Mariscal La Mar.
Un tema que en otros países ha llevado a criminalizar la posesión y mal uso de los punteros láser.
La sanción
La persona que ponga en peligro la transportación aérea y la vida de los ocupantes de un avión será sancionado con 10 a 13 años de cárcel.
Campaña
A través de las redes sociales, la Aviación Civil ha iniciado una campaña de alerta y prevención sobre el peligro de apuntar con láser a un avión.