vigias
Los vigías del volcán reciben capacitación permanente por técnicos del Instituto Geofísico.Cortesía

Vigías del volcán Cotopaxi fortalecen su preparación para proteger a las comunidades

Los vigías son los encargados de monitorear el comportamiento externo del volcán Cotopaxi

Antes de que suenen las alertas y los reportes técnicos, hay miradas fijas sobre el volcán. Son comuneros, rescatistas, docentes y voluntarios que, desde distintos puntos de la Sierra central, observan al Cotopaxi todos los días. Miran si aparecen fumarolas, si cae ceniza, si el coloso se despeja de repente. Cuando algo cambia, lo reportan de inmediato. Son los ojos que vigilan al volcán.

Universidad Central de Quito

Quito: ¿Cuándo se abren las inscripciones para la Universidad Central este 2026?

Leer más

Detrás de esa vigilancia hay una red de vigías comunitarios que se activó tras experiencias previas con otros volcanes activos del país. Esa combinación, según explican a EXPRESO, permite reaccionar con mayor anticipación ante cualquier anomalía visible.

El modelo, explica Galo Villacrés, integrante de la Cruz Roja Ecuatoriana y observador comunitario, se expandió hacia Cotopaxi, Pichincha y zonas de la Amazonía, donde voluntarios siguen de cerca señales externas como cambios en la visibilidad del cráter o la caída de ceniza.

La formación de estos vigías es constante. En el Parque Nacional Cotopaxi, hace apenas unos días, más de 130 voluntarios de Chimborazo, Cotopaxi, Pichincha y Tungurahua participaron en jornadas de capacitación sobre amenazas volcánicas, caída de ceniza y mecanismos de alerta temprana.

Te invitamos a leer: COE de Milagro declara alerta roja por inundaciones tras desbordamiento del río

Villacrés cuenta que su motivación nació del deseo de entender mejor el comportamiento del volcán y ayudar a su comunidad. Relata que, cuando el volcán se despeja después de varios días nublados, los vigías suelen estar atentos para tomar fotografías y enviarlas como evidencia del estado del cráter. “El objetivo es recibir información y transmitirla. No se trata de tener miedo, sino de convivir con el volcán con precaución”, explica.

Una experiencia en prevención

Para Galo Trávez Cajas, observador de la parroquia Guaytacama, el hecho de ver qué pasa es importante porque considera que así puede alertar a sus vecinos. A primeras horas de la mañana, antes de iniciar sus actividades, mira al volcán y observa si está nublado o despejado; luego lo comunica mediante una imagen y un mensaje en el chat de vigías, donde también participan técnicos del Instituto Geofísico. 

En caso de existir cambios, como la formación de columnas de vapor de agua, lo reporta de inmediato. La observación la realiza en la mañana, al mediodía y en la tarde. Señaló que, para dar información correcta, ha puesto en práctica las enseñanzas de los técnicos. Recuerda que, en octubre de 2022, cuando se registró caída de ceniza, verificaba si esta llegaba hasta Guaytacama.

Carlos Arias, habitante de la zona, resume la utilidad de este sistema desde su experiencia: “Aquí vivimos cerca del volcán y necesitamos saber cómo está. Cuando alguien del grupo avisa que hay ceniza, uno toma precauciones con los niños, con los animales y con el agua. No es alarmarse, es estar atentos para organizarnos mejor en la comunidad. Eso de tener ojos que vigilen al volcán y a la naturaleza para nosotros es más que importante; es lo que puede decirnos qué hacer o no en situaciones críticas”, reconoció.

VIGIAS COTOPAXI (1)
Uno de los lugares visitados fue la Piedra Chilintosa, ubicada en las faldas del volcán Cotopaxi y que habría sido arrastrada en la ultima erupción fuerte del Cotopaxi.GLORIA TACO/ DIARIO EXPRESO

¿Cuál es la importancia de los vigías?

La necesidad de ampliar esta red quedó en evidencia tras la erupción del volcán Sangay en 2020. La ceniza llegó a zonas lejanas, lo que impulsó la creación de canales para que los vigías envíen reportes en tiempo real, lo que dio paso a movilizar a las autoridades o gestionar acciones en territorio.

Con el tiempo, el sistema también se vinculó a procesos de formación en escuelas y comunidades. Docentes de varias localidades replicaron lo aprendido en aulas y reuniones barriales, llevando información sobre riesgos volcánicos a poblaciones ubicadas en zonas expuestas.

Actualmente, la red de vigías comunitarios se mantiene activa en distintos puntos cercanos al Cotopaxi. Los observadores realizan reportes periódicos sobre el estado visible del volcán, información que se comparte mediante radios y canales de mensajería con técnicos y entidades de monitoreo.

¿Quieres acceder sin límites a todo el contenido de calidad que tiene EXPRESO? ¡SUSCRÍBETE AQUÍ!