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Diario Expreso Ecuador

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Revisemos la historia

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La política es dinámica. Quien actúa políticamente sabe que por dialéctica, nada permanece inmóvil y que todo puede cambiarse o transformarse. A lo largo de la historia nacional, para no hablar de la historia del mundo, existieron momentos críticos, con enfrentamientos entre diversas posiciones ideológicas o programáticas. Mas, quienes mantuvieron posiciones divergentes, obligados por las circunstancias históricas del momento, depusieron aspiraciones partidistas o de grupos políticos para enfrentar juntos a un adversario común. Esto sucedió en el Ecuador, cuando la revolución del 28 de Mayo de 1944 depuso a la dictadura de Carlos Alberto Arroyo del Río. En esa ocasión, Francisco Arízaga Luque fue el líder que mentalizó la constitución de Acción Democrática Ecuatoriana (ADE), integrada por todos los partidos políticos de ese entonces: el partido comunista, el partido socialista, el partido conservador, el movimiento velasquista e independientes, entre otros, que sin considerar aspectos doctrinarios o ideológicos sino pensando en el bien común, se unieron y así derrocaron al régimen arroyista. En el Ecuador de nuestros días, y esto no debe sorprender a nadie, está en marcha la unidad de distintas agrupaciones de diversas tendencias ideológicas con miras a la formación de un frente que le permita disputar democráticamente en las urnas la Presidencia de la República y la Asamblea Nacional en el año 2017.

Los grupos políticos que llevan a cabo esta gestión deben tener presente que esta no debe ser una unidad de carácter personal, sino basada en un programa pragmático y concreto que contemple bases fundamentales, entre otras, la de un acuerdo nacional en relación con la economía del país y la recuperación de la institucionalidad democrática, así como sostener que debe haber una moratoria para que ese programa se lleve a cabo, porque la situación es tan grave que no se la podría arreglar de la noche a la mañana. Las divergencias de ideas son parte consustancial de la democracia, pero a pesar de ellas, existen convergencias que bien entendidas la vigorizan.

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