
Proyecto arqueológico recupera 21 kilómetros del Qhapaq Ñan en Quilanga
La intervención en este tramo de Loja cuenta con fondos no reembolsables para proteger el patrimonio y capacitar a guías
El Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC) y habitantes de la parroquia San Antonio de las Aradas, en el cantón Quilanga, iniciaron la intervención técnica de 21 kilómetros del Qhapaq Ñan para su conservación y uso turístico sostenible.
La inversión y el alcance técnico
La iniciativa, liderada por la Zonal 7 del INPC con sede en Loja, dispone de una inversión aproximada de 30 mil dólares provenientes de fondos no reembolsables. El proceso técnico contempla la investigación arqueológica, delimitación, documentación y conservación estratégica de este sistema vial ancestral, que desde 2014 es Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco

Diana Veintimilla, directora de la Zonal 7, explicó que el proyecto busca fortalecer el vínculo entre el patrimonio cultural y las comunidades rurales que conviven con este legado. En este sentido, un equipo multidisciplinario trabajará en el territorio durante un período de seis meses.
El componente comunitario es un eje central de la gestión en Quilanga. Los talleres desarrollados en el marco del proyecto están enfocados en la enseñanza de técnicas para conservar los muros de piedra y evitar el deterioro de los senderos originales.
Luis Alberto Bustamante, habitante del sector, detalló que estas capacitaciones otorgan responsabilidad directa a los moradores en la protección del camino. El objetivo final es establecer la figura de los “guardianes del patrimonio”, quienes asumirán el cuidado permanente de la ruta para garantizar la sostenibilidad del proceso arqueológico.
Turismo como alternativa económica
Para las familias de San Antonio de las Aradas, la recuperación del tramo de 21 kilómetros representa una oportunidad para dinamizar la economía local. María Elena Cango, moradora del sector, señaló que el turismo comunitario gestionado de manera responsable puede convertirse en una alternativa económica complementaria para la zona.
Los habitantes han manifestado que, anteriormente, caminaban por estas rutas sin conocer su valor histórico exacto. Actualmente, la comunidad reconoce que el Qhapaq Ñan es una ruta viva que conecta la memoria colectiva con el presente del cantón.
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