
Trump descarta a María Corina Machado y encarga la transición a Marco Rubio
El presidente de EE. UU. asegura que la líder opositora "no tiene el respeto" para asumir el poder y dialoga con el chavismo
El tablero político de Venezuela ha sufrido un vuelco inesperado desde Mar-a-Lago. En una declaración que congela las expectativas de la oposición tradicional, el presidente Donald Trump descartó públicamente a María Corina Machado como la figura llamada a liderar la era post-Maduro.
"No cuenta con apoyo ni respeto"
La frase cayó como un balde de agua fría para la Plataforma Unitaria. Al ser consultado sobre si respaldaría a Machado para presidir la nación tras la captura de Nicolás Maduro, Trump fue tajante y desestimó su liderazgo. Sería muy difícil... no cuenta con apoyo ni respeto dentro del país", sentenció Trump.

Trump consideró inviable entregarle el mando inmediato, argumentando que su administración busca una solución pragmática para rescatar lo que calificó como "un país muerto". Esta postura marca un quiebre con la política de reconocimiento automático a líderes opositores que caracterizó a etapas anteriores.
EE. UU. gobernará con Delcy Rodríguez como enlace
Trump delineó un esquema de poder tutelado. "Por un período de tiempo, las personas que están detrás de mí gobernarán Venezuela", afirmó, señalando a su equipo de seguridad compuesto por Marco Rubio, Pete Hegseth (Guerra) y John Ratcliffe (CIA).
Para sorpresa de la comunidad internacional, Trump validó a la vicepresidenta del régimen, Delcy Rodríguez, como la autoridad interlocutora legítima en este momento de crisis.
"Tienen un vicepresidente que ha sido elegida por Maduro... supongo que es ahora la presidenta", explicó Trump.
Y confirmó que Marco Rubio ya estableció contacto directo con ella. "Acaba de tener una conversación con ella y está esencialmente dispuesta a hacer lo que consideramos necesario", reveló el mandatario.
Transición vigilada y petrolera
El plan de la Casa Blanca no contempla un vacío de poder ni elecciones inmediatas sin supervisión. El equipo de Washington se establecerá en el país para trabajar "junto al pueblo venezolano", pero con el objetivo claro de asegurar el fin del chavismo radical y ejecutar una "transición apropiada". También consolidó su interés de potenciar la industria petrolera de su país.