
Protestas en Irán dejan 35 muertos y 1200 detenidos tras diez días de disturbios
Las manifestaciones en Irán, motivadas por la crisis económica y la represión estatal, han dejado al menos 35 muertos
Irán atraviesa una de las mayores crisis sociales desde las protestas de 2022, con al menos 35 personas fallecidas y más de 1,200 detenidas tras diez días de disturbios en distintas ciudades del país. Las movilizaciones comenzaron en Teherán, impulsadas por el desplome de la moneda local y la creciente inflación, pero rápidamente se extendieron a más de 250 localidades en 27 provincias.
Las consignas de los manifestantes van más allá de las demandas económicas: se escuchan llamados contra la república islámica y exigencias de cambios políticos profundos. Videos difundidos en redes sociales muestran enfrentamientos directos con las fuerzas de seguridad, que han recurrido a gases lacrimógenos, disparos al aire y detenciones masivas para contener la ola de protestas.
Crisis económica y represión como detonantes
La crisis económica es uno de los principales motores de las manifestaciones. La moneda iraní ha perdido gran parte de su valor en las últimas semanas, mientras la inflación golpea con fuerza a la población. Las sanciones internacionales y la falta de inversión han agravado la situación, generando un clima de frustración generalizada.
A esto se suma la represión estatal, que ha sido denunciada por organizaciones de derechos humanos. Según reportes, las fuerzas de seguridad han irrumpido incluso en hospitales para detener a manifestantes heridos. La Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA) asegura que la violencia ejercida por el Estado ha sido sistemática y que el número de víctimas podría aumentar en los próximos días.
Irán promete investigar disturbios
El lunes por la noche, el presidente Masoud Pezeshkian instruyó al Ministerio del Interior a conformar un equipo especial encargado de llevar a cabo una “investigación exhaustiva” sobre los hechos ocurridos en la provincia de Ilam. En el condado de Malekshahi, ubicado a unos 515 kilómetros al suroeste de Teherán, varios manifestantes perdieron la vida mientras circulaban en redes sociales videos que muestran presuntamente a las fuerzas de seguridad disparando contra civiles.
La presidencia también reconoció un “incidente en un hospital de la ciudad de Ilam”. En imágenes difundidas en internet se observa a efectivos con equipos antimotines irrumpiendo en el centro médico, donde, según activistas, buscaban a manifestantes heridos.
La operación generó críticas inmediatas desde el Departamento de Estado de Estados Unidos, que calificó el episodio como “un crimen” en un comunicado emitido en farsi, el idioma oficial de Irán.
¿Quieres acceder a todo el contenido de calidad sin límites? ¡SUSCRÍBETE AQUÍ!