Mundo

Los aldeanos recogen agua en Kenia
Los aldeanos recogen agua en bidones en un punto de la Cruz Roja de Kenia en la aldea de Hawara, cerca de la ciudad de Rhamu, el 21 de enero de 2026.AFP

"Nuestros niños serán los próximos": el grito de Kenia ante una sequía catastrófica

En Mandera, queman el ganado muerto ante las hienas, los hospitales colapsan de niños desnutridos y el agua se raciona

En el noroeste de Kenia, azotado por la sequía, los habitantes se han visto forzados a arrastrar su ganado muerto hacia lugares distantes para quemarlo y alejar así el hedor a muerte y a las hienas.

El condado de Mandera en la frontera de Kenia con Etiopía y Somalia, no ha registrado lluvias desde mayo y está a punto de experimentar una grave emergencia hídrica.

"Perdí todas mis vacas y cabras, y las quemé aquí", dijo a la AFP  Bishar Maalim Mohammed, de 60 años, un residente del pueblo Tawakal.

En este poblado, donde la mayoría son pastores que dependen de sus animales, el último toro que queda ya no puede resistir. Ha permanecido en el mismo lugar durante una semana, deshidratado, con los huesos visibles a través de su piel, ante la mirada impotente de su dueño.

Cerca de allí, en el pueblo de Banissa, el estanque de fabricación humana que alguna vez albergó 60.000 metros cúbicos de agua, está ahora reseco dejando un espacio árido que los niños utilizan como lugar de juego.

Rebaños de cabras, vacas y camellos deben ahora caminar 30 kilómetros para llegar al estanque más cercano en el pueblo de Lulis, donde luchan por obtener un poco del agua que queda y que los funcionarios racionan.

"En dos semanas el agua se acabará... estamos en pésima situación" dijo Aden Hussein, un residente local de 40 años.

Más de dos millones de personas de los 23 condados en Kenia enfrentan el agravamiento de la inseguridad alimentaria después de constatarse escasas lluvias durante la temporada de octubre a diciembre, cuando se registraron precipitaciones dos tercios por debajo del promedio habitual.

La autoridad nacional de gestión de la sequía puso en alerta a nueve condados y Mandera destaca en fase de "alarma", un nivel cercano al de la emergencia oficial.

La red de sistemas de alerta temprana de hambruna señaló recientemente que entre 20 a 25 millones de personas de Kenia, Somalia y Etiopía requieren asistencia humanitaria de alimentos, más de la mitad a causa de la sequía.

"Nuestros niños serán los próximos que van a morir," dijo Maalim Mohammed en Tawakal.

"Ya no hay nada de leche"

Protestantes

Víctimas de tragedia medioambiental en Brasil esperan justicia

Leer más

En el hospital de Banissa, la llegada de niños gravemente desnutridos, algunos provenientes de la vecina Etiopía, ha saturado la sala de pediatría.

Durante una reciente visita, AFP vio a ocho niños que sufren de desnutrición severa, entre ellos una pequeña de 32 meses que solo pesa 4,5 kilos y otro niño que fue readmitido después de que había regresado a su casa, donde no había comida.

"Los niños no están obteniendo la dieta adecuada a causa de la sequía ... dependen de leche de camello o de cabra, pero ya no hay nada de leche", dijo en el hospital el nutricionista Jalid Ahmed Wethow.

El hospital, que atiende a alrededor de 200.000 personas, tiene solo ocho latas de leche terapéutica en su unidad pediátrica, que se agotarán esta semana.

La unidad depende de donaciones de organizaciones como Programa Alimentario Mundial, pero como los países occidentales están reduciendo sus presupuestos desde el año pasado, no ha recibido ningún suministro en seis meses.

El gobierno keniano y organizaciones de ayuda como la Cruz Roja han aumentado los esfuerzos de transporte de agua en camiones, asistencia alimentaria y aporte de efectivo, pero dicen que no logran satisfacer la demanda.

Mundo, Clima extremo, Cambio climático, Kenia
En el noreste de Kenia afectado por la sequía, los aldeanos arrastran su ganado muerto a campos distantes para quemarlo y así mantener el hedor de la muerte lejos de sus hogares.AFP

"Tratamos de escapar"

Desesperado, Bishar Mohamed, viajó más de 150 kilómetros con su rebaño de 170 cabras en busca de pastizales. Unos 100 murieron en el camino y el resto murió tras regresar a casa en el pueblo de Hawara.

Paciente de micetoma

"Como si me comiera desde dentro": la silenciosa agonía que devora el norte de Kenia

Leer más

"Tratamos de escapar en busca de mejores lugares, pero no pudimos", añadió a AFP, en un lugar donde los cadáveres de cabras están apilados. "Me movilicé a pie... tengo un fuerte dolor de cabeza... estamos sedientos", añadió.

En el cercano pueblo de Jabi Bar, la presencia de niños en una escuela disminuyó en más de la mitad, dice su director Ali Haji Shabure a la AFP.

"Solo 99 niños están en la escuela, la mayoría de ellos se han ido con sus padres", agregó Shabure.

Las próximas lluvias, si llegan, no será hasta antes de abril.

Bishara Maalim, una madre de 10 en Hawara, solo tiene una esperanza para sus niños: "Que Dios los salve"

¿Quieres acceder a todo el contenido de calidad sin límites? ¡SUSCRÍBETE AQUÍ!