
Juez rechaza desestimar caso contra Nicolás Maduro por disputa legal
El juez federal Alvin Hellerstein decidió no archivar el proceso contra Nicolás Maduro y Cilia Flores
Durante la segunda audiencia celebrada este jueves 26 de marzo en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, el juez federal Alvin Hellerstein declaró que no desestimará el caso contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. La defensa había solicitado archivar el proceso penal alegando que la negativa del Gobierno estadounidense de permitir el uso de fondos venezolanos para pagar honorarios legales vulneraba el derecho constitucional de los acusados a contar con abogados de su elección.
“No voy a desestimar el caso”, afirmó Hellerstein, de 92 años. El magistrado, sin embargo, dejó abierta la posibilidad de reconsiderar su decisión si concluye que la administración actuó de manera arbitraria al impedir el acceso a los recursos.
La disputa por los honorarios legales
El centro del debate gira en torno a la decisión de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), que negó la licencia para que Maduro y Flores pudieran pagar su defensa con fondos del Estado venezolano. El abogado Barry Pollack denunció que, tras solicitar el permiso, la OFAC emitió una licencia enmendada en menos de tres horas, bloqueando la transacción.
La defensa sostiene que esta medida viola la Sexta Enmienda de la Constitución estadounidense, al privar a los acusados de elegir a sus representantes legales. Por su parte, el fiscal adjunto Kyle Wirshba argumentó que permitir el acceso a esos fondos socavaría las sanciones impuestas por Estados Unidos, ya que los acusados estarían “saqueando la riqueza de Venezuela”.
Hellerstein respondió que, dado que Maduro y Flores permanecen detenidos, “no representan ninguna amenaza para la seguridad nacional”, y recordó que las relaciones entre Washington y Caracas han cambiado recientemente, con un restablecimiento formal de vínculos diplomáticos.
Los cargos contra Maduro y Flores
El proceso penal contra Maduro y Flores incluye acusaciones graves. Maduro enfrenta cuatro cargos: conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, y conspiración para poseerlos.
Flores, por su parte, está acusada de conspiración para importar cocaína, conspiración para poseer armas y posesión de armas. Ambos se declararon no culpables en la primera audiencia, celebrada en enero, donde Maduro se definió como “prisionero de guerra”
Las penas asociadas a estos delitos son elevadas y podrían llegar incluso a cadena perpetua en el sistema federal estadounidense. La Fiscalía insiste en que el proceso debe continuar, mientras la defensa busca que se reconozca la vulneración de derechos en el acceso a recursos para su defensa.
Lo que sigue en el proceso judicial
La audiencia concluyó sin que el juez fijara una nueva fecha para la próxima vista. Hellerstein prometió emitir pronto una resolución sobre si ordenará a la administración permitir el uso de fondos venezolanos para sufragar los gastos legales.
El caso se mantiene en fase preliminar, en la que se discuten mociones y recursos antes de fijar un eventual juicio. La defensa de Maduro y Flores insiste en que la negativa de la OFAC constituye una violación constitucional, mientras la Fiscalía defiende las sanciones como herramienta de política exterior.
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