
Ciudadanos en Teherán celebran la supuesta muerte del ayatolá Alí Jameneí
EFE reporta protestas desde viviendas tras los recientes bombardeos extranjeros que dejaron al menos 200 víctimas
Habitantes del norte de Teherán celebraron a gritos desde sus viviendas la supuesta muerte del líder supremo de Irán, Alí Jameneí, tras los recientes bombardeos ejecutados por las fuerzas militares de Estados Unidos e Israel este 28 de febrero de 2026, según reporta EFE.
Durante casi 20 minutos, las consignas ciudadanas se mezclaron con sonidos de bocinas y trompetas, evidenciando el rechazo público hacia el sistema político instaurado en 1979. Este método de protesta desde las ventanas busca evadir la represión de las fuerzas de seguridad en el marco de una incursión extranjera que, según los reportes de la Media Luna Roja iraní, provocó la muerte de al menos 200 personas. El país está desconectado de internet, por orden gubernamental.
Contradicciones sobre la cadena de mando
La condición del clérigo de 86 años sigue sin verificación independiente. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguró horas antes que existen señales operativas de que el ayatolá dejó de existir. Este reporte se sustenta en imágenes satelitales validadas por la cadena BBC, las cuales evidencian impactos directos sobre el complejo residencial de Jameneí.
Sin embargo, la cúpula administrativa asiática rechaza la versión difundida desde Tel Aviv. La agencia estatal Tasnim comunicó que la máxima autoridad se encuentra resguardada en una sala de guerra dirigiendo las maniobras de defensa nacional. Esta opacidad informativa agudiza la tensión social en un país marcado por un severo historial de censura ciudadana.

A finales del año pasado, la depreciación del rial desencadenó un movimiento nacional que exigía la destitución de la cúpula gubernamental, movilización que culminó con una intervención armada y represión estatal entre el 8 y el 9 de enero.
El balance de esa escalada de violencia difiere drásticamente según la institución que reporta la data. Mientras el Gobierno de Irán reconoce 3.117 decesos, la organización opositora HRANA documenta 7.015 personas asesinadas, con estimaciones que advierten sobre 53.000 arrestos arbitrarios y más de 11.000 casos de posibles fallecimientos en proceso de confirmación.