China abre el hospital construido en 10 días para afrontar el coronavirus

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China abre el hospital construido en 10 días para afrontar el coronavirus

El Gobierno del gigante asiático terminó la obra. Atenderá la emergencia provocada por el virus que deja ya 361 muertos y 17.205 infectados

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WUHAN. El hospital Huoshanshen atiende desde hoy en esta ciudad, epicentro de la pandemia del coronavirus.AFP

Según las autoridades chinas, la construcción se inició el 24 de enero sobre un terreno baldío de casi 25.000 metros cuadrados. Los primeros pacientes comenzaron a llegar hoy, lunes 3 de febrero.

Levantado en apenas 10 días, el hospital Huoshanshen con capacidad para 1.000 pacientes fue construido a toda velocidad en la ciudad de Wuhan para contener el brote de coronavirus.

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Se ha convertido en paradigma del "milagro chino", a la vez que en la mejor herramienta propagandística de Pekín en la lucha contra la enfermedad.

A este hospital exprés se suma la construcción de un segundo centro, el Leishenshan, según informó el sábado la prensa estatal china. Este tendrá unas 1.300 camas y se espera que esté listo esta semana.

Compuesto por módulos prefabricados y con una capacidad de 1.000 camas, lo operarán 1.400 médicos militares, 950 de ellos procedentes de hospitales del Ejército de Liberación Popular y, los 450 restantes, de universidades de las distintas ramas de las fuerzas armadas.

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SHENYANG. Un grupo de médicos lanzan un pacto minutos antes de ser enviados a Wuhan, como refuerzo a la emergencia en esta ciudad, epicentro de la epidemia del coronavirus.afp

Con este centro hospitalario el Gobierno de Pekín espera descongestionar a otros hospitales de Wuhan en la lucha contra el coronavirus, que ha dejado al menos 361 muertos y 17.205 infectados diagnosticados en China hasta el momento, la mayoría de ellos en la provincia de Hubei, donde se detectó el brote. Estas cifran superan el dramático saldo del SRAS en 2003.

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Houshenshan está ubicado en el suroeste de la ciudad, una zona que, asegura la agencia estatal de noticias Xinhua, cuenta con los servicios necesarios para proveer al hospital y los pacientes.

Lo que China necesita de urgencia son máscaras, trajes y gafas de protección.

Hua Chunying,
portavoz adjunta del ministerio de Asuntos Exteriores​

El centro se construyó a semejanza del pekinés de Xiaotangshan, en el norte de la capital y levantado en una semana en 2003 para combatir el Síndrome Respiratorio Agudo y Grave (SARS, por sus siglas en inglés).

La cifras del virus

Hasta este domingo, la provincia de Hubei había registrado 11.177 de los 17.205 infectados diagnosticados en toda China, así como 350 muertes de las 361. De entre los contagiados, 1.701 se encuentran en estado grave o crítico, mientras que 295 personas han superado con éxito la enfermedad y han sido dadas de alta.

La construcción a toda velocidad de estos centros hospitalarios es una pieza clave en la propaganda oficial de cara a promocionar sus esfuerzos contra el virus en China y en el extranjero.

De hecho, incluso se instalaron cámaras que retransmitieron las 24 horas del día la evolución de las obras.

Ya no hay mascarillas

El gobierno chino, que comienza a verse desbordado por la epidemia del nuevo coronavirus, pidio ayuda urgente en máscaras, gafas y vestimentas de protección.

Varios países, entre ellos Francia, Reino Unido, Japón y Corea del Sur, ya enviaron material médico a China, agregó la portavoz.

Entretanto el país ha estado paralizado por el temor al virus que ha contaminado ya a más de 17.000 personas, y el ministerio de la Industria reconoció este lunes que, tras concluir el domingo las largas vacaciones del Nuevo Año Lunar, las plantas retoman su producción y funcionan a un 70% de su capacidad.

El peor saldo en días

Las autoridades sanitarias chinas reportaron 57 decesos en las últimas 24 horas, en el peor saldo diario desde que el nuevo coronavirus fue detectado en diciembre en Wuhan, la capital de la provincia de Hubei.

Hay ahora en China continental (sin contar a Hong Kong y Macao) más muertos que los 349 que le provocó la epidemia de Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SRAS) en 2002-2003.

El SRAS, que contagió a unas 5.300 personas en varios países, dejó un balance total de 774 muertos, en su mayoría en Hong Kong.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), que ya declaró emergencia internacional por la actual epidemia, reportó en Filipinas la primera víctima mortal del nuevo coronavirus fuera de China, un hombre de 44 años de Wuhan.

Perseguidos como criminales

Los habitantes de la ciudad de Wuhan, epicentro del nuevo coronavirus, a veces son perseguidos en el resto de China como criminales, pues son objeto de delaciones pagadas e interrogatorios cerrados.

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PEKÍN. Un guardia privado impide el paso hacia uno de los barrios de la capital china. Esto es parte del cerco ante vecinos que viajaron a Wuhan.AFP

Al concluir las vacaciones del Año Nuevo lunar aumentaron las preocupaciones de una mayor propagación del virus, ya que muchos habitantes que viajaron regresan a sus hogares.

Algunos barrios de Pekín están atrincherados —a veces detrás de barreras improvisadas— para contener a los visitantes o las personas que regresan para proporcionar el historial de su viaje.

Un barrio de Shijiazhuang, una ciudad situada al suroeste de Pekín, ofrece unos 2.000 yuanes (288 dólares) por denunciar a personas que fueron en las últimas dos semanas a Wuhan, capital de Hubei.

A la entrada de un barrio de Pekín, un agente de seguridad consultado sobre la política que aplica a quienes llegan de Hubei, dice: "aunque viva aquí, no puede entrar". "Podrían traer la infección. Si viene de ahí, debe informarlo al comité del barrio", agregó.

Los gobiernos locales sufren presiones para expulsar a las personas procedentes de Hubei.

"Si no los conozco o llevan una maleta, les pediré que se registren", explica una mujer que trabaja en un complejo de viviendas en Pekín.

Una vez que son identificados quienes llegan de Wuhan o Hubei, se someten a un control estricto. "No pueden ni entrar ni salir. Si necesitan comprar comida, el comité del barrio puede hacerlo por ellos", declaró Xu Aimin, secretaria del Partido Comunista de un barrio de Pekín.

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PEKÍN. Silencio total y abandono absoluto se evidencia en las calles de esta capital asiática, en una tarde reciente del fin de semana.NICOLAS ASFOURI / AFP