Mario Alvarado, un papá entre vuelos y aeropuertos

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Mario Alvarado, un papá entre vuelos y aeropuertos

Azafato de profesión y deportista, conjuga su jornada de trabajo con el oficio "más dulce" que ha podido ejercer: ser padre.

Momentos. En los días de descanso laboral, el parque y los juguetes del pequeño Alonso son el plan ideal.
Momentos. En los días de descanso laboral, el parque y los juguetes del pequeño Alonso son el plan ideal.CHRISTIAN VASCONEZ

'Yo soy tu padre' es el especial digital preparado por EXPRESO en el Día del Padre para reconocer la figura paterna dentro de la familia y abordar cómo este rol ha ido evolucionando con el tiempo, compaginándolo con las áreas que escogieron para sus vidas: desde la política, el deporte y el emprendimiento, hasta la música.

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Un pequeño y saltarín cambio en la hoja de ruta. Hace siete años, Mario Alvarado, de 41 años, empezó a construir su más grande sueño: ser parte del staff de tripulantes de cabina de una aerolínea internacional, para luego financiar su formación como aviador y convertirse en piloto profesional. Todo marchaba tal y como se lo planteó desde muy joven, hasta que un 10 de mayo de 2019, sus planes y proyectos tuvieron que reajustarse, e incluso postergarse, con la llegada de una personita que lo llama "papi mayo".

"Alonso llegó para modificarlo absolutamente todo. No estaba dentro de mis planes o proyecto de vida, por el tiempo que demanda la profesión, pero se convirtió en eso que necesitaba. Aún recuerdo cuando lo vi por primera vez; fue un antes y un después. No me perdía ni un control prenatal junto a su mamá, hasta que pude verlo en uno de esos ecos que te permiten ver sus rasgos y escuchar los latidos de su corazón. Fue amor a primera vista", narra con sentimiento Mario, mientras camina por el parque con su pequeño hijo.

¿Cómo son las horas de vuelo ahora que eres papá? "Todo es distinto. Lo llevo en mis pensamientos todo el tiempo, en mis temas de conversación, en los recuerdos y, sobre todo, en mis oraciones. Siempre aprovecho un trasbordo o el final de la jornada para llamarlo y saber cómo está, escucharlo y decirle que lo amo. Muchas veces es difícil y muy duro estar fuera por varios días, pero Alonso es tan inteligente que se ha adaptado muy bien a mi rutina de trabajo. Él sabe que si papá no está en casa, es porque está volando y vuelve pronto". 

Hay sueños que quedaron en pausa. Mario, quien ya había encaminado los trámites para iniciar su formación como aviador, pospuso todo con la llegada de Alonso. "Ahora que llegó él, ahorrar es fundamental. Me lo pienso mucho antes de hacer un gasto innecesario. Creo que más allá de construir a diario un entorno de respeto, amor y confianza para él, es importante forjar sus sueños y tener previsto muchas cosas que le permitirán avanzar sin mayor dificultad. Papá será piloto, pero primero tiene que ultimar detalles".

¿Qué quieres ser para Alonso? "Todo. Creo que todos los padres desean lo mejor para sus hijos e incluso ser su ejemplo a seguir. Yo también, pero más que eso quiero ser su amigo, ese papá en el que él pueda confiar y refugiarse cuando algo va mal. Yo no quiero que él siga mis pasos, solo quiero preparar el camino para que él elija los sueños que quiere cumplir".