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“Hay meses que son mejores que otros“

Al observar la destreza con la que promociona los proyectos inmobiliarios de la empresa para la cual trabaja, pocos pensarían que Matilde Naranjo Franco alguna vez estudió otra profesión. Tiene un título de educadora especial y aunque también estudió Psicología Organizacional, al final, su vida estaría entregada a la venta de casas, terrenos, consultorios y todo producto que tenga que ver con los bienes raíces.
Guayaquileña de 42 años, Naranjo ha trabajado en diversas promotoras a lo largo de los últimos 22 años y hoy saca un balance positivo de todo lo que ha logrado y experimentado en este tiempo, comenzando por destacar que haber llegado a gerenta de ventas para Guayaquil y Manta, en Mutualista Pichincha, es fruto de su constancia y aprendizaje diario en esta dinámica actividad.
“Comencé en uno de los grupos inmobiliarios más grandes de Guayaquil, y lo hice trabajando como recepcionista”, recuerda la ejecutiva, quien luego pasó al área comercial de esta y otras empresas, ocupando cargos cada vez más destacados.
A medida que fue aprendiendo procesos y técnicas nuevas en cuanto a ventas y trámites inmobiliarios, Naranjo tuvo muchas vivencias, algunas difíciles de olvidar, como aquella cuando, allá por 2007, un cliente la sorprendió gratamente a ella y a todo su equipo.
Naranjo trabajaba en otra inmobiliaria y un día llegó un lustrabotas a adquirir una vivienda de Mucho Lote, las cuales costaban desde $ 8.000. La pregunta que se hacían ella y el resto de empleados era cómo ayudar a acceder a un crédito a alguien con los ingresos que deja este humilde oficio. Pero él les dijo a todos que no se preocuparan, que pagaría de contado, pues había ahorrado toda su vida para cumplir el sueño de tener casa propia.
“Lo más curioso es que mientras él hacía los trámites de la compra, de cuando en cuando se fijaba en nuestros zapatos y se ponía a lustrarlos”, acota la ejecutiva.
Volviendo al presente, cuando se habla mucho de crisis económica, de épocas bajas en ventas, Naranjo es optimista a más no poder. Por eso advierte que en lugar de tiempos malos “hay meses que son mejores que otros” y destaca que en este año, “septiembre fue muy bueno” y diciembre también gracias a los migrantes que regresan al país y que suelen interesarse en la compra de casas.
“Me gustan los retos -enfatiza la ejecutiva, mientras sus ojos cobran un brillo especial-, soy de las personas que creen siempre en que hay que innovar y lograr sus objetivos y metas”.