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“Enfermedad cardiaca afecta igual a hombres y mujeres”

Pensar que la enfermedad cardiaca es exclusiva de los hombres, es un error, esta afecta por igual a hombres y mujeres, así lo indicó el doctor Miguel Quiñones, médico del hospital Houston Methodist, que en días pasados visitó el país.
La enfermedad cardiaca poco es relacionada con la mujer. ¿Por qué?
Las estadísticas llevan más de una década mostrando que la causa principal de mortalidad en la mujer son las enfermedades cardiovasculares cardiacas. Es también la causa número uno de mortalidad en los hombres, en los blancos, negros, asiáticos, hispanos, en Europa, Estados Unidos, Asia, Latinoamérica. Es la primera causa de muerte en todo el mundo.
¿Por qué no suenan las alertas como en otras patologías?
La mujer tiene una desventaja, ella piensa que está protegida. Le tienen miedo al cáncer de mama, pero el número de muertes por enfermedad cardiaca comparada por el número de muertes por cáncer de mama es de 30 a uno. Sin embargo, se hace mucho énfasis en el cáncer de mama y muy poco en enfermedad cardiaca.
¿Falta información?
Es muy típico que una mujer se presente a una consulta con síntomas de enfermedad cardiovascular y el médico lo relacione con el estrés, los hijos o el trabajo. En cambio, si es un hombre con los mismos síntomas enseguida lo mandan al hospital. La antena no está puesta ni en la paciente ni el médico, por ello tiende a llegar más tarde al hospital. Hay otro fenómeno común, la mujer es la guardadora de la familia y tiende a dejar de lado su propia salud.
¿Cómo alertar que no se trata de estrés o cansancio?
Los síntomas pueden ser insidiosos, pero frecuentemente son rápidos. Se presenta con falta de aire, malestar, presión en el pecho, palpitaciones y mareos; y en la mujer con angustia, vómito y sudoración. Todos estos síntomas pueden ser causados por un virus o una indigestión. Si se presentan no hay que esperar, es mejor llegar al hospital, hacerse los exámenes y que le digan tiene un virus a quedarse en la casa con un problema más serio.
¿Es una cuestión de cultura?
Hace 60 y 70 años era una enfermedad de los países ricos, porque en los pobres la gente se moría de hambre, infecciones, de parásitos, pero en los desarrollados se ha ido controlando, lo que no ocurre en el resto del mundo, donde tenemos una crisis de obesidad.
¿La obesidad es un factor de riesgo?
Los factores de riesgo que conducen a las enfermedades del corazón son la obesidad, el tabaquismo, la hipertensión, la diabetes y el consumo de grasas. La grasa es un tema interesante, porque no todas son iguales, la que tenemos en la cara, piernas y caderas no hacen ningún daño, la que hace daño es la que está en la barriga y no la que está debajo de la piel, sino la que está alrededor de los órganos viscerales (intestinos, hígado, corazón). La grasa visceral es como una especie de fábrica de factores químicos, ellos son los que generan la diabetes, aumentan la presión y el colesterol, enfermedades que aumentan el riesgo de formar placas en las arterias, las que al crecer causan infartos, derrames y daños en el riñón.
¿Cómo revertir esta realidad?
Lo más importante es la comunicación a la población. Hay datos que indican que las enfermedades cardiovasculares son totalmente controlables y no cuesta millones de dólares, pero una vez que aparece, eso cambia.