Actualidad
Hay que salvar temas “irritantes” para un acuerdo, dice Cassinelli
Ecuador tuvo fricciones con EE. UU. que pueden subir a la mesa del diálogo. Para empresarios eso se puede superar. El país tiene insumos que lo hacen atractivo.

Ecuador busca establecer las bases para en un futuro formar rondas de negociaciones y así firmar un acuerdo comercial con Estados Unidos. Pero hay una alta posibilidad de que salten a la mesa del diálogo “temas irritantes”, que surgieron en la última década.
Aunque, según dos empresarios y un exministro entrevistados por Diario EXPRESO, son temas que pueden superarse.
No obstante está por verse cuánto pesará lo que se hizo y se dijo en el pasado. Por ejemplo en el 2013 el canciller Ricardo Patiño dijo al Gobierno de EE. UU. que rechazaba su ley orientada a contrarrestar la influencia iraní en América Latina. En esos días enfatizó, “este es un Gobierno distinto a otros que definían su política exterior en función de las preocupaciones y los miedos que infundían los Estados Unidos. Ellos creen que cuando se pelean con otros países, los que consideran su patio trasero también tienen que hacerlo, que deben actuar al unísono, pero en Ecuador tenemos nuestra propia política y nos va bien”, manifestó.
¿Cuánto pesarán estas palabras? En el camino se verán. Pero Richard Martínez, presidente del Comité Empresarial Ecuatoriano, en una entrevista pasada con EXPRESO, indicó que Estados Unidos tiene la apertura para iniciar los diálogos para considerar rondas de negociación.
Pero así como hay obstáculos que se pueden presentar también hay altas opciones. Daniel Legarda, presidente de la Federación de Exportadores de Ecuador (Fedexpor), al inicio de este año resaltó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, promueve el aumento de producción de las empresas de su país. Allí hay una opción de negocio que Ecuador puede aprovechar, manifestó, porque si las industrias van a producir más, estas van a requerir más materias intermedias, que el país tiene y que puede exportar.
La renuncia a preferencias
En junio de 2013, Ecuador renunció de manera “unilateral e irrevocable” a las preferencias Atpdea, de EE. UU. El anuncio lo dio el secretario de Comunicación, Fernando Alvarado, en el Gobierno de Rafael Correa. En ese entonces Alvarado dijo: “Frente a la amenaza, insolencia y prepotencia de ciertos sectores políticos, grupos mediáticos y poderes fácticos estadounidenses, que han presionado para quitar las preferencias arancelarias a nuestro país. Ecuador no acepta presiones ni amenazas de nadie y no comercia con los principios ni los somete a intereses mercantiles por importantes que estos sean. Las preferencias arancelarias fueron originalmente otorgadas como una compensación a los países andinos por su lucha contra las drogas, pero pronto se convirtieron en un nuevo instrumento de chantaje. En consecuencia, Ecuador renuncia de manera unilateral e irrevocable a dichas preferencias arancelarias”.
Juan Carlos Cassinelli exministro de Comercio
“Lo urgente es la renovación de las preferencias arancelarias SGP. Sin embargo, un nuevo acuerdo puede tener las mismas bases que dieron con la UE (...) Siempre hay temas llamados irritantes, tenemos una economía dolarizada y eso obliga a tomar medidas que a veces molesta a los socios comerciales, por ejemplo el cobro de salvaguardias. Pero, un acuerdo es mucho más allá que un tema de irritantes. Un acuerdo implica negociar de tal forma que se precautele las economías sensibles. En los inicios de una negociación siempre hay temas irritantes, eso es parte del diálogo”.
Alejandro Martínez presidente de Expoflores
“El objetivo es positivo, porque es nuestro principal socio comercial. Pero antes hay que solucionar las cosas internas, para solucionar los temas irritantes no solo con EE. UU. sino con cualquier otro país. (...) Hay que solucionar temas como Chevron, litigios y arbitrajes. Son temas que influyen de manera negativa, frente a inversiones. Eso lo tiene que resolver primero Ecuador y luego conversarlo con EE. UU. En cuanto a las flores, el país del norte es el principal comprador. En base a lo que se consiguió con la UE, la película puede ser la misma con EE. UU., los dos socios ganan”.
José Antonio Camposano presidente de cámara acuacultura
“En el pasado la visión era no tener un acuerdo comercial con EE. UU. y esto fue algo que el sector privado observó, porque si Ecuador pudo firmar un acuerdo con la UE por qué no hacerlo con otros destinos. (...) El acuerdo es posible porque la parte privada de EE. UU. ve con buenos ojos los productos ecuatorianos. EE. UU. importa un 91 % de los productos del mar que produce y de esta cifra un 25 % es de camarón. Ecuador tiene que buscar el momento para plantear el acuerdo comercial; las condiciones han cambiado, pero tenemos un acuerdo con la UE que sirve de experiencia”.