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Guayas sin geopolitica
Esta es una triste constatación de sus pérdidas y desmembraciones territoriales. Es un problema de larga data. Evidencia la ausencia de una definida y orientada geopolítica. Este es un grave error para la provincia pues históricamente ha sido el eje central de la región litoral. En el pasado, cuando se decía “antigua provincia de Guayaquil” (hasta mediados del siglo XIX), esta designaba la mayoría del territorio de esta región (85 %).
Por eso resulta inexplicable que luego de tener una gran extensión territorial (más de 50.000 km2) hoy esté reducida a solo 15.430 km2. De ahí que la pregunta central para los guayasenses y para el país en general es: ¿Qué es lo que ha pasado y por qué estas sucesivas pérdidas y desmembraciones territoriales?
Ciudadanos, instituciones educativas cuanto diferentes sectores sociales empresariales y laborales así como el conjunto de las fuerzas vivas que construyen la provincia deben analizar, comprender y explicar cómo y por qué ha sucedido esto.
¿Cómo es posible que la provincia del Guayas haya perdido el 70 % de los territorios que históricamente le correspondían? Desde la Colonia comprendió y abarcó casi la totalidad del espacio que tenía la región litoral. Sin embargo, en la historia se registran constantes pérdidas territoriales. La explicación fundamental parece estar en la ausencia de una geopolítica de la provincia y de los guayasenses que permita que el conjunto de las fuerzas y sectores sociales protejan y defiendan su heredad territorial.
Las últimas pérdidas territoriales (con Santa Elena y Manabí), que se originan en problemas de distinto orden, develan un inadecuado manejo de las relaciones y fronteras geofísicas con otras provincias. Deja ver que el Guayas, la más grande, activa, de mayor dinamismo y preponderancia económica carece de una política de defensa territorial.
Hoy está nuevamente ante la amenaza de perder 246,9 km2 en conflictos no resueltos con otras provincias. Por eso, se hace necesario que los distintos sectores guayasenses no solo protesten y se movilicen ante eminentes detrimentos sino que elaboren una geopolítica y una estrategia para defender su integridad territorial.
De no hacerlo las mermas continuarán sucediendo y las lamentaciones sobre ellas seguirán siendo parte de un conjunto de acciones que no se realizaron oportunamente.