
Pronaca exporta por primera vez productos congelados de pescado a Bolivia
La empresa ecuatoriana busca también llevar sus congelados de pescado a Perú, Emiratos Árabes y Estados Unidos
La mañana de este viernes 6 de marzo, un camión refrigerado cargado con 9 toneladas de productos congelados de pescado salió desde el Complejo Pifo, en el nororiente de Quito, con destino a Bolivia. Es la primera exportación de Pronaca a ese país y forma parte de una estrategia corporativa de internacionalización que ya tiene presencia en Panamá y busca abrirse paso en Perú, Estados Unidos, Emiratos Árabes
El cargamento, valorado en unos $100.000, contiene croquetas, deditos y nuggets en forma de animales del mar, todos elaborados a base de tilapia ecuatoriana.
Los productos viajan bajo la marca Mr. Fish y llegarán a las perchas de supermercados bolivianos alrededor del 25 de marzo, a tiempo para la temporada de cuaresma y Semana Santa. El cliente es Alzarsi, una cadena con distribución nacional y sede en Santa Cruz de la Sierra.
La ruta logística es extensa.
- Desde Pifo, el contenedor viaja por tierra hasta el puerto de Posorja, en Guayaquil.
- De allí sale por vía marítima hacia el Callao, en Perú, y continúa hasta Arica, en el norte de Chile.
- El último tramo es terrestre: desde Arica hasta Santa Cruz de la Sierra.
El recorrido completo toma unos 14 días, con el contenedor mantenido a -18 °C para preservar la cadena de frío.
Ramiro Serrano, gerente de marca de congelados de Pronaca, explicó que la negociación con el cliente boliviano tomó más de un año e implicó un trabajo extenso en requisitos regulatorios, sanitarios y legislativos.
Bolivia fue elegida como destino por una razón concreta: es un mercado con bajo consumo de pescado por su condición mediterránea, lo que abre una ventana para productos procesados que no existen en su oferta local.
Pronaca apunta a exportar 40 toneladas a Bolivia este año
Este primer contenedor funciona como plan piloto.
Si la aceptación del consumidor boliviano es favorable, la empresa proyecta enviar hasta cuatro contenedores adicionales durante 2026, lo que sumaría entre 36 y 40 toneladas. T
También se evalúa ampliar la oferta con otras proteínas como pavo, y con presentaciones como hamburguesas, lasañas y pizzas que la planta ya produce para el mercado local.
La planta de congelados de Pifo produce actualmente 200 toneladas mensuales y destina cerca de un 15% a exportación. Serrano precisó que no fue necesario incrementar la producción para atender el pedido boliviano; bastó con reorganizar los turnos existentes.
Panamá abrió el camino
El antecedente directo es Panamá, donde Pronaca colocó cuatro contenedores —unas 45 toneladas— desde marzo de 2025 a través de Toledo, su empresa vinculada en ese país. El producto de mayor acogida ha sido Mundo Marino, nuggets de tilapia en forma de animalitos marinos de 300 gramos, pensados para acercar a los niños al consumo de pescado. Fue esa buena recepción la que motivó al cliente boliviano a solicitar el envío piloto.
Serrano reconoció que tener operación en Panamá le ha dado a Pronaca mayor credibilidad frente a compradores internacionales y ha funcionado como carta de presentación para abrir nuevas negociaciones en la región.
Certificación BASC abre puertas a Emiratos Árabes y EE.UU.
Una pieza clave en la estrategia de internacionalización es la certificación BASC (Business Alliance for Secure Commerce), que la planta de Pifo espera obtener en abril.
Este sistema de gestión está diseñado para garantizar la seguridad de toda la cadena logística de exportación y prevenir que los embarques sean contaminados con sustancias ilícitas, un riesgo que ha crecido en la región y que preocupa cada vez más a los compradores internacionales.
Serrano explicó que en el contexto actual, donde los mercados exigen mayor trazabilidad y control en cada eslabón de la cadena, contar con la BASC es prácticamente una condición para acceder a clientes fuera de Latinoamérica.
La certificación implica controles rigurosos tanto del personal como de las materias primas, y valida ante el comprador que el producto llega sin ningún tipo de contaminación. Mauricio Andagana, jefe de operaciones, desde el área de producción, confirmó que la planta ya pasó una precertificación con buenos resultados y que en abril se completará el proceso.
Con la BASC, Pronaca aspira a ir más allá de la región. La empresa mantiene conversaciones con potenciales clientes en Perú, evalúa oportunidades en Estados Unidos, y tiene entre sus objetivos más ambiciosos el mercado árabe. Para este último, Serrano confirmó que ya trabajan en la certificación halal para las líneas de pollo y pescado, requisito indispensable para ingresar a Emiratos Árabes.
La planta ya opera con la FSSC 22000 en inocuidad alimentaria y la ISO 50001 en eficiencia energética. Pese a la complejidad logística de llegar a mercados lejanos, Pronaca asegura que sus precios son competitivos incluso frente a proveedores más cercanos como Chile. La apuesta corporativa es clara: posicionar los congelados ecuatorianos con valor agregado en mercados donde la diferenciación del producto pese más que la distancia.
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