Las naves, el edén del cacao

  Economía

Las naves, el edén del cacao

El cantón de Bolívar tiene como actividad la producción de plantas. Los nuevos clones nacionales tienen un gran impulso

EDEN DEL CACAO (6816314)
Injertos. La selección de las varetas es clave en el proceso.guillermo lizarzaburo / expreso

Aunque no es la zona principal de producción comercial de cacao, Las Naves, cantón de la provincia de Bolívar, es un edén de viveros, de donde salen las mejores plantas para resiembra de cacao CCN-51 y tal vez la única o una de las pocas zonas de donde se generan los materiales para la siembra de los clones nacionales 800 y 801.

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Aunque los viveros de cacao comenzaron en Naranjal (provincia del Guayas), donde se origina la variedad CCN-51, ahora Las Naves y parte de Caluma se han desarrollado aceleradamente.

Estos dos últimos materiales nacionales, el 800 y el 801, en los últimos tres años (los cumplen en octubre), cuando fueron liberados por el Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (Iniap), se han expandido como cultivos comerciales a buena parte de la península de Santa Elena y otras zonas de Guayas y Los Ríos (en menos porcentaje).

Estos clones empiezan su vida en la finca La Dolorosa, de la familia Tarqui, donde todos los miembros se han especializado en cacao y donde a pesar del clima más frío y de los constantes cortes que se le hacen las plantas para sacar las varetas (ramas que se injertan en los patrones), los resultados son excelentes, hasta 45 quintales por hectárea.

Lo largo de la vía, que va desde Zapotal hasta Las Naves, en el horizonte solo hay viveros y pequeñas fincas con cacao comercial; los viveros son cientos y allí trabajan no solo ecuatorianos de la zona, sino los venezolanos que se han incorporado a esta especialización agrícola.

Unos llenan las fundas con el compuesto de tierra y otros productos; otros injertan la variedad en los patrones; otros siembran la pepa para la planta que servirá de patrón para recibir el injerto; otros limpian las malezas de las fundas; otros controlan el riego o fertilizan.

“El negocio de los viveros ha ido creciendo de la mano de la actividad cacaotera, que ha tenido un despunte con todo el trabajo que han hecho el Iniap y Anecacao (Asociación Nacional de Exportadores de Cacao), desde hace muchos años”, señala Franklin Borbor, con más de 30 años de experiencia en varias entidades nacionales relacionadas a esta actividad agrícola.

Hoy, significan miles de puestos de trabajo e inyección de recursos a las economías de decenas de cantones del país, no solo de la Costa, sino de la Sierra.

A la familia Tarqui,    Anecacao le dio una hectárea hace muchos años, pero era de cacao comercial que Galo, el dueño de la finca, lo tumbó e injertó con las variedades 800 y 801. Antes producía de 15 a 10 quintales por hectárea, ahora con el cambio de copa y reinjertos logra 45 quintales.

Es que los clones nacionales mencionados ahora tienen una productividad muy similar al CCN-51. Y dice Galo Tarqui, desde Las Naves, que este despegue se debe al trabajo profesional de cientos de viveristas.

Un vivero necesita de mucho personal para llenar las millones de fundas con tierra, cáscara de arroz quemada o aserrín, insumos para controlar plagas y enfermedades, abono, sistema de riego, fundas.

Ruth Román

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Por cada 100.000 hectáreas sembradas (más de 500.00    hay en Ecuador), se necesitan 110 millones de plantas sembradas a una distancia de 3 por 3 metros, que es lo que recomiendan los profesionales y en especial el Iniap.

El cacao CCN-51 viene desde el año 60 pero no se propaga, sino, hasta los años    2005 o 2006, desde ahí viene su apogeo. Y crece más aún cuando se descubre la forma de fermentarlo.

“Los clones nacionales cumplen 3 años recién en octubre de este 2021 y está saliendo una vez para muchas zonas del Ecuador, pero cuando se los conozca saldrán más aún, por ahora pocos conocen de la alta productividad que este tiene. Los productores tienen miedo a sembrarlos porque creen que son, sus producciones, las mismas que las anteriores y que daban entre 15 a 20 quintales y cosechaban a partir del cuarto o quinto año de sembrado. El CCN-51 inicia su producción a los dos años, con riego, fertilización y podas adecuadas”, refiere Tarqui sobre los nuevos clones.