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La desinformación interna y externa mina la vacunación

El Gobierno asegura que las largas filas en los puntos de inoculación se deben a mensajes malintencionados. En los canales oficiales tampoco hay claridad

La imagen se repite a diario en la capital. Filas enormes de personas de la tercera edad (algunas acompañadas y otras solas) rodean los puntos definidos por el Gobierno para la vacunación contra la COVID-19. A veces, la espera es corta y los adultos mayores salen satisfechos. Otras veces, pasa lo contrario y los pacientes esperan bajo sol y lluvia. Día y noche.

Lo que más molesta es la falta de información. Cuando la fila es larga, pueden transcurrir horas sin escuchar a los miembros del personal del Ministerio Salud, que pasan acelerados para evitar los cuestionamientos. No hay explicaciones y, mucho menos, soluciones.

La noche del lunes, por ejemplo, una funcionaria del Ministerio de Salud salió, tras horas de espera y reclamos en redes sociales, a decirles a los adultos mayores que estaban bajo la lluvia que ya les iban a poner carpas y que tengan paciencia. Aseguró, además, que el problema había surgido desde CNT. “Ellos no ven esto, ellos agendan nomás, no es cuestión de nosotros. Estamos tratando de dar solución y les vamos a ayudar ”, les dijo.

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El Municipio responsabiliza a Salud por la asistencia masiva en el punto de vacunación de Mucho Lote

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El secretario de Gabinete, Jorge Wated, dijo en cambio que el problema había surgido porque un funcionario, que ya fue separado, había convocado a 200 médicos para que sean vacunados “sin decirle nada a nadie”. “En un lugar donde estaban citados 948 adultos mayores y donde estaban destinadas 948 vacunas, agarró un listado y convocó; lanza a todo el Ministerio de Salud a tener que correr a buscar vacunas para vacunar a última hora. Sin duda hay personas que elaboran este caos”, aseguró.

Sin embargo, no es la primera vez que pasa. ¿Cuál es el problema? El Gobierno tiene sus hipótesis y algunas se confirman cuando se habla con los ciudadanos. Recibieron un mensaje de texto o una llamada convocándolos para la vacunación aunque no se inscribieron en el portal oficial. Otros vieron en redes sociales que, sin importar la edad, podían acercarse a recibir su vacuna. Las noticias falsas han generado caos.

“Son convocatorias de audio, (enviadas) por personas no registradas del Ministerio. Hemos estado tratando de... es difícil como me dice la policía... cruzar la información de los audios; pero bueno. En Quito teníamos planificada una vacunación de 1.200 personas y por esas convocatorias tuvimos que llegar hasta 3.000 vacunaciones ese día”, manifestó el ministro de Salud, Camilo Salinas, el pasado domingo en el punto de inoculación de Mucho Lote, en el norte de Guayaquil, sobre un problema registrado la semana pasada en la capital.

Hasta ese lugar de Guayaquil también habían llegado ese día decenas de personas sin cita debido a supuestas convocatorias no oficiales, que incluso fueron replicadas por un médico municipal que un día antes había informado en un medio nacional que el domingo habría convocatoria abierta. “A él también le llegó el mensaje de la claqueta malintencionado”, justificó el doctor Carlos Salvador, director de Salud del Municipio de Guayaquil.

La desinformación también sale de los canales oficiales.

EXPRESO pudo confirmar también que en la línea 171 no se brindan datos precisos y hasta hay contradicciones que generan errores. Sobre todo, porque en muchos casos son personas adultas que no manejan con facilidad herramientas de comunicación como los mensajes de texto o los correos electrónicos.

La vacunación genera nuevas filas en la capital.

Largas filas y poca información en los puntos de vacunación de Quito

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Incluso hay quienes acusan a las autoridades. Que Jorge Wated use su cuenta de Twitter para llamar a vacunación a los mayores de 90 u 85 años es criticado, porque no todos usan redes sociales.

Una de las voces críticas es la epidemióloga Andrea Gómez, quien espera que, tras los problemas de días pasados, para la convocatoria abierta de hoy “hayan analizado bien el número de personas que llegarán”. Gómez ha explicado a este Diario que todo se debe a la falta de organización, comunicación y de protocolos claros por parte del Gobierno, lo que se deriva de la ausencia de un real plan de vacunación. Eso hace que en algunas ciudades del país todo marche bien y en otras, como en Quito, no se sepa ni cómo solucionar una crisis.

En estas jornadas fallidas también hay ciudadanos que acudieron cumpliendo las reglas impuestas por Salud. Ellos llegan media hora antes, tal como indican las autoridades. Aun así, si no corren con suerte, su punto de vacunación será el saturado del día.

Rodrigo Ruiz acudió el fin de semana al punto de vacunación, tal y como dijo el Ministerio. A pesar de eso, tuvo que esperar horas en el Centro de Exposiciones Quito, en el centro-norte de la urbe.

El lunes, sin embargo, hubo un nuevo ofrecimiento que despierta esperanza entre quienes esperan la vacuna. El ministro Camilo Salinas aseguró que no se repetirán escenarios desagradables y, al menos ayer en la capital, eso fue verdad. Los asistentes esperan que esta vez se cumpla la palabra del Gobierno.