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Actualidad

¿Cuáles son las diferencias entre dengue y coronavirus?

Ambas enfermedades superan los mil casos de contagio en Ecuador, algo que mantiene en la cuerda floja al sistema de salud.

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Es importante que en cualquier caso, el paciente cuente con asistencia médica.AFP

No solo el coronavirus tiene alarmado al sistema de salud del país, ya que a la pandemia se le suma el un alarmante brote de dengue en la zona 8 (Guayaquil, Durán y Samborondón). Según el Ministerio de Salud Pública, solo entre enero y marzo de 2020 se han registrado más de 1.000 casos confirmados de esta enfermedad, que se suman a los 1.049 contagios registrados de coronavirus en el país –hasta este 24 de marzo-.

Centro de Guayaquil. Sábado 21 de marzo de 2020: Recorrido coronavirus. Foto: Valentina Encalada

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En este escenario, puede surgir un problema más: la confusión en la identificación de síntomas, por lo que es importante conocer las diferencias entre el dengue y el coronavirus, para actuar de forma efectiva en ambos casos.

Según el infectólogo Washington Alemán, durante los primeros días, ambas enfermedades pueden llegar a presentar síntomas similares como fiebre, malestar general, cansancio y dolor de cabeza. Sin embargo, hay puntos que los diferencian.

Por un lado, el virus originario de Wuham suma otros síntomas como dolor de garganta, tos, congestión nasal, mucosidad, dificultad para respirar e incluso diarrea; con mayor énfasis en los problemas respiratorios. En cambio, en el caso del dengue, otros signos que se pueden evidenciar son náuseas, vómitos, dolor detrás de los ojos, glándulas inflamadas, sarpullidos, y dolor en músculos, huesos y articulaciones. Sumado a esto, entre el tercer y cuarto día, el paciente puede presentar lesiones en la piel que le producen picazón.

Alemán enfatiza en la necesidad de evitar automedicación en cualquiera de los dos casos, especialmente evadiendo el uso de antiinflamatorios. Recomendación que la Organización Mundial de la Salud también compartió hace unos días, en referencia al Covid-19: “el uso de antiinflamatorios, como el ibuprofeno o la cortisona, podría ser un factor en el empeoramiento de la condición del paciente”.

Con referencia a cómo deben actuar los pacientes en ambas enfermedades, el infectólogo explica que es importante mantener siempre una buena hidratación, por lo menos durante los ocho primeros días, después del periodo de incubación del virus. “Las complicaciones tanto en el dengue, como en el coronavirus se presentan cuando yo no me hidrato adecuadamente, y por ende debo tratar de que se dé a través de sueros orales o sales de rehidratación, porque el agua no hidrata”, añade.

Pero, sin lugar a dudas, lo más importante es solicitar asistencia médica.

Washington Alemán, médico infectólogo.

También es importante tomar en cuenta que ambas enfermedades tienen métodos de transmisión completamente distintos. En el caso del coronavirus, la enfermedad se propaga a través de las gotas de la tos o estornudos, y mediante el contacto de las manos con los ojos, boca o nariz; por lo que la higiene personal y el aislamiento son indispensables para evitar el contagio.

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Mientras que en el dengue -al ser una enfermedad vectorial- se produce por un virus transmitido por la picadura de un mosquito en particular, el aedes aegypti. Y es aquí donde surge otro problema -desde el punto de vista del especialista- ya que considera que la conmoción generada por el coronavirus ha provocado que se deje de lado las medidas de prevención que generalmente el país adopta en contra del dengue, como la eliminación de reservorios de larvas y criaderos de mosquitos, así como de las campañas de fumigación.

Lo cierto es que, en ambos virus, la ciudadanía juega un papel fundamental tomando las medidas de prevención necesarias, para evitar que se sigan registrando contagios y pérdidas fatales.