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Todo cerca de casa. El comercio en los barrios sera formal

En contexto
- El Municipio identifica calles en cada barrio o sector para permitir o formalizar actividades comerciales
- No se trata de establecer corredores comerciales propiamente dichos, sino de ciertos locales con algunos servicios
- Evitar que la gente recorra largas distancias y desconcentrar zonas como el centro son los objetivos de la iniciativa
- Planificadores urbanos urgen estudiar bien estos cambios para no afectar la tranquilidad de las zonas residenciales
Un minimarket, un cajero automático, farmacia, bazar con centro de copiado y a eso añádale una boutique y una peluquería o gabinete de belleza. ¿Si todos estos establecimientos y servicios estuvieran en su barrio o ciudadela, tendría sentido recorrer grandes distancias en busca de ellos? Seguramente que no y a eso le están apostando Guayaquil y muchas ciudades del mundo: a reducir la movilidad de la gente y, como carambola, ayudar a aliviar las zonas tradicionalmente congestionadas.
Ahora que los nuevos barrios residenciales en las afueras cuentan con grandes malls, shopping centers o plazas comerciales, muchos se preguntan qué pasa con los barrios tradicionales como Ceibos, Acacias o el Centenario ¿por qué no crearles sus propios corredores comerciales al estilo de Urdesa?, es la pregunta que a menudo se escucha entre agentes de bienes raíces y planificadores urbanos.
José Núñez, arquitecto y planificador urbano, quien asesora a la Municipalidad de Guayaquil en estos temas, afirma que justamente esta se halla identificando ciertas calles de penetración a distintas ciudadelas y barriadas, donde antes estuvo vedada cualquier actividad comercial, con el fin de que hoy se permitan ciertos servicios.
“No obstante que la gente las llena (las calles) de tiendillas y cosas por el estilo, la cuestión es ahora formalizarlas un poco porque la tendencia ha sido que los mismos habitantes del sitio lo han establecido”, dice Núñez, quien da asesoría a la dirección municipal de Urbanismo y Ordenamiento Territorial (DUOT).
El plan es para toda la ciudad y el objetivo principal es reducir el tránsito de personas y que haya más actividades en los llamados núcleos pericentrales, o ciudades dentro de las ciudades, para que no se concentre todo en sitios hoy saturados como el casco central.
La iniciativa es aplaudida por especialistas en corretaje de bienes raíces como Henry Ríos, aunque advierte que sitios como la Alborada ya han experimentado el desarrollo del comercio, incluso en exceso.
El arquitecto y urbanista Francisco Estarellas opina que muchas veces las ciudades se ven en la necesidad de darle otros usos de suelo a ciertas zonas, pero que este proceso debe ser cuidadoso, planificado.
Estarellas, un exsubsecretario del Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda, es partidario de que haya corredores comerciales, que pueden ser incluso pequeños, pero que deberían incluir locales y servicios diferentes. “Si verdaderamente se quiere servir a esa comunidad -dice- se tiene que planificar y permitir una variedad de los servicios que se van a prestar en la zona”.
El también arquitecto y excatedrático Rafael Arízaga no pone ningún reparo a la decisión del Municipio de dar cabida a las actividades comerciales en todas las zonas de la urbe. Es más, este profesional cree que entre los servicios que deben permitirse deben estar el abastecimiento de combustible, centros deportivos y recreativos, así como oficinas o agencias de instituciones públicas.
“Imagínese -exclama- que hoy, para sacar una simple partida de nacimiento hay que ir al centro o a los polos de la ciudad cuando se puede ir más cerca de donde uno vive”.
Por ahora, Urdesa parece ser el modelo a seguir por parte de algunas zonas donde se están construyendo salas de exhibición, hospitales y proyectos inmobiliarios que combinan residencias con oficinas y locales comerciales. Pero el Municipio aclara que en ese barrio, otrora enteramente residencial, no necesariamente se han creado corredores comerciales.
Núñez explica que en ciertas calles de Urdesa lo que se ha permitido es el establecimiento de oficinas y negocios que por su naturaleza no atraen mucho público y desorden.
“Por ejemplo, las compañías de seguro que hay allí no atraen clientes masivamente, ahí tienen sus oficinas administrativas, que no dan problemas de parqueos, etcétera. Otro tipo de comercio estaría causando un problema al barrio”, acota el asesor municipal .