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La Camara vigilara la construccion de casas
Propuesta. Tras el terremoto de abril del 2016, un gremio de arquitectos planteó revisar todas las casas construidas en Guayaquil.

Un año después de la aprobación de la ordenanza para el control de edificaciones, la Cámara de la Construcción de Guayaquil iniciará con las inspecciones de las obras que tengan permisos aprobados por la Dirección de Urbanismo municipal. Una delegación que se realiza debido a que el departamento no cuenta con el personal necesario para ejecutar este control.
Esta medida, anticipada a EXPRESO en marzo del año pasado, fue analizada y aprobada luego de que las autoridades constataran las secuelas estructurales que dejó el terremoto de 7,8 que sacudió a Ecuador en 2016 en las viviendas y edificios de la ciudad y cuya causa —hasta ese momento— era solo un secreto a voces.
“Tenemos que admitir que hay mucha construcción informal en Guayaquil, pues (las personas) creen que se ahorran dinero construyendo con maestros de obra, sin darse cuenta del riesgo que significa aquello”, precisa Enrique Pita, presidente de la Cámara.
A partir del próximo miércoles (1 de agosto), todas las obras cuyos permisos sean aprobados tendrán que pasar por una serie de inspecciones que serán realizadas por arquitectos e ingenieros acreditados por esta institución. Cada control tendrá un costo que deberá ser asumido por el usuario y que varía según el tamaño del área de la construcción y del número de pisos.
Las edificaciones más sencillas deberán sumarle 231.6 dólares al valor total de su obra. Es decir, 77,2 dólares por inspección, que representa el 20 % del salario básico unificado. Un rubro que para Viviana Tello, quien actualmente construye el segundo piso de su casa en el sector de Villa Bonita, podría significar el aplazamiento de la construcción.
“Hasta ahora he gastado casi 5.000 y para terminar tendremos que invertir otros 3.000. Ese dinero no es mío, es un préstamo que hizo mi esposo en su empresa y si encima tengo que pagar a un supervisor tendremos que endeudarnos más”, precisa sorprendida.
Hasta ahora, su construcción no está dentro de las obras a inspeccionar pues ya está iniciada, pero si decide aplazarla y sacar otro permiso, deberá incluir el valor en su nuevo presupuesto.
Este precio también deberá ser pagado por los constructores de las urbanizaciones y edificaciones de uso comercial.
“Este control no se hacía. Solo la inspección final, cuando ya estaba culminada la obra, cuando el ciudadano lo pedía, pero no se revisaban por etapas, todo el proceso constructivo. Es un plus al control de la construcción”, menciona José Miguel Rubio, director de Urbanismo del Municipio.
Con la ordenanza y con las nuevas tasas se eliminó el pago por la inspección final del ‘2.00 por mil’, en referencia al precio final de la construcción y que resultaba menor al pago actual.
Actualmente, la Cámara tiene 29 delegados aprobados para realizar este trabajo que consistirá en crear un calendario de visitas con los propietarios y responsables técnicos de la obra. Esto dependerá del tiempo que los trabajadores se tomen para realizar el cimiento, la losa y la cubierta. Las tres etapas que el Cabildo solicita que se revise.
“Los fedatarios van a la obra, revisan, toman fotos y pasan un informe. Todo eso lo ingresan en el sitio y por medio de una aplicación que comparte los datos de forma online entre el Municipio y la Cámara”, precisa Rubio. Quien añade que el poder de decisión recae exclusivamente sobre la Municipalidad, con el objetivo de evitar alguna irregularidad. Si el inspector detecta que la obra no se desarrolla de acuerdo al plan inicial, pasa el informe y el Cabildo detiene la obra.
Según cifras del Municipio, 1.200 solicitudes de permiso de construcción se tramitan mensualmente, de las cuales solo 600 se aprueban.