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Las bandas de pueblo son un icono peninsular
“Si no llegan los músicos, la fiesta no está buena, ellos le ponen la alegría y acompañan al santito en las procesiones”, dice Gabriel Suárez, habitante de Cadeate.

Es tradicional que en cada recordación patronal del santo que se venera en cada una de las poblaciones de la Península, se debe tener el acompañamiento de las típicas bandas de pueblo. En esta zona se crearon en 1906 y en la actualidad existen 25 en toda la provincia.
“Si no llegan los músicos, la fiesta no está buena, ellos le ponen la alegría y acompañan al santito en las procesiones”, dice Gabriel Suárez, habitante de Cadeate en donde se venera a la Virgen María Auxiliadora.
Estas agrupaciones musicales empiezan a sonar sus instrumentos desde las 05:00 con el tradicional ‘albazo’ que marca el arranque de los festejos en cada comunidad, la retreta de canciones tiene como finalidad que la gente de aquel sitio se levante alegre y es por eso que el recorrido se cumple por cada vivienda.
La historia de las bandas de pueblo en la Península se remonta a inicios del siglo XX cuando en Manglaralto, que era uno de los puertos comerciales más importantes del país, apareció el primer grupo de músicos para entonar canciones los días domingos después de la santa misa.
La primera banda musical llevó el nombre de Manglaralto y fue creada por los propietarios del local comercial Vélez & Vélez que eran oriundos de la serranía ecuatoriana, ellos enseñaron a tocar los instrumentos a varios nativos, entre estos a Ricardo Gutiérrez.
Un voraz incendio por poco termina con el puerto de Manglaralto y los comerciantes que habían levantado sus locales en ese lugar emigraron hacia la ciudad de Guayaquil, entre estos los propietarios de la banda musical y fue entonces que Ricardo Gutiérrez se hizo cargo de la misma hasta los días de su muerte.
Gutiérrez enseñó el arte a sus hijos y nietos, quienes cambiaron la denominación a la agrupación musical que pasó a llamarse banda de músicos Hermanos Gutiérrez, actualmente el director es Nelson Ricardo Gutiérrez Aquino, nieto del fundador Ricardo.
“Hemos cumplido contrato por los recintos de los cantones Daule, Pedro Carbo, Salitre (Guayas); Puerto López, Jipijapa (Manabí), en todas partes la gente disfruta con los temas que interpretamos”, comenta Víctor Gonzabay, propietario de la banda musical La Peninsular.
“Escuchando detenidamente las canciones sabemos en qué parte debe entrar el saxo, la trompeta, el trombón, la mayoría de los músicos de las bandas de pueblo de la Península no hemos recibido clases de conservatorio, siempre lo hemos hecho teniendo buen oído”, aseguró Yuber Lino de la banda Caleña.
Las bandas de pueblo también alegran los encuentros deportivos en las canchas de las poblaciones peninsulares “nos llevan a las inauguraciones de los campeonatos para el disfrute de los deportistas y los asistentes”, comentó Jorge González, otro músico de Santa Elena. (F)
Recorridos
Grupos
Los Reyes del Ritmo, Costeñita, Son Tropical, La Peninsular, Caleña, Virgen del Carmen, Banda Brava, entre otras, son las agrupaciones que no solo recorren el territorio peninsular.
Sin notas
Una de las características que tienen los músicos que integran las bandas, es que estos no utilizan las partituras o notas en sus interpretaciones, todo se lo hace al oído.
Sepelios
En las dos últimas décadas las bandas de pueblo se las contrata para los sepelios, durante el recorrido del féretro desde la casa del duelo hasta el camposanto entonan música triste.