
Quito elimina la retención de vehículos por incumplir el Pico y Placa
Quito aprueba una reforma que elimina la retención de vehículos como sanción por incumplir con el 'pico y placa'
En una decisión que ha sido celebrada por muchos ciudadanos, el Concejo Metropolitano de Quito aprobó de manera unánime una reforma clave a la normativa de la restricción vehicular ‘pico y placa’, eliminando la retención de vehículos como sanción. Esta nueva medida permitirá a los conductores infractores pagar solo la multa correspondiente, sin que sus vehículos sean trasladados a los costosos Centros de Retención Vehicular (CRV).
La presidenta de la Comisión de Movilidad, Fernanda Racines, explicó que el objetivo de la reforma es simplificar el proceso y aliviar la carga económica tanto para los conductores como para el Municipio.
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Implicaciones económicas de la reforma
“El costo de movilizar un vehículo infractor con grúa puede ser de entre 50 y 70 dólares, sin contar con la multa, lo que representaba una carga innecesaria para los ciudadanos. Ahora solo tendrán que pagar la multa”, dijo Racines. Además, señaló las sanciones económicas vigentes por no cumplir con el ‘pico y placa’: el 15 % de un Salario Básico Unificado (SBU) en la primera infracción, el 30 % en la segunda y el 50 % en caso de reincidencia.
Sin embargo Racines aclaró que el usuario podrá ser sancionado hasta dos veces por día. “Si la persona es multada en la mañana, no implica que en la franja horaria de la tarde pueda circular libremente”.
La nueva normativa ha sido recibida como positiva, especialmente por aquellos que dependen de sus vehículos como herramienta de trabajo. Ángel Lincango, un pequeño empresario cuya imprenta requiere de entregas frecuentes, compartió su experiencia: “Una vez, por la urgencia de cumplir con las entregas, olvidé que no podía circular en horario de ‘pico y placa’. Mi carro fue retenido y tuve que pedir ayuda para completar el trabajo. Ahora, con esta reforma, me siento más tranquilo, ya que no tendré que enfrentar esos contratiempos adicionales”.
Andrés Campaña
Álvaro Naranjo, un médico que trabaja en dos lugares distintos, también apoyó la medida. “A veces, el transporte público no es suficiente para cumplir con mis horarios. La retención de mi vehículo me costaba tiempo y dinero. Esta reforma hará que mi día a día sea mucho más sencillo”.
En un contexto más amplio, la concejal Cristina López, proponente de la reforma, destacó que el cambio busca optimizar la operatividad del Municipio y reducir los costos administrativos.
“La retención de vehículos costaba al Municipio más de lo que se recaudaba por la multa. Con esta reforma buscamos una mayor eficiencia, tanto para los ciudadanos como para las instituciones municipales”, explicó López. El costo que generaba superaba incluso lo que se paga por la sanción del vehículo, esto quiere decir que el costo administrativo era mayor. Será un alivio económico para el conductor y para el Municipio.
Washington Martínez, director de la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT), calificó la aprobación de esta normativa como un “día histórico” en la lucha contra la corrupción y la simplificación de procesos.
Según Martínez, la nueva norma reducirá la carga de automotores en los Centros de Retención Vehicular , que anteriormente solo contaban con dos patios disponibles. Ahora, la AMT dispone de diez espacios para almacenar vehículos, lo que permite una gestión más eficiente.
Sistema de control automatizado
Paúl Aguilera
Además, Martínez adelantó que en 2025 se implementará un sistema de control automatizado con cámaras de identificación en los 23 puntos de acceso a la ciudad, lo que reducirá aún más la necesidad de interacción entre los agentes de tránsito y los conductores. “Si un ciudadano infringe el ‘pico y placa’, recibirá una notificación inmediata por SMS o correo electrónico, con la sanción correspondiente. La tecnología será fundamental para evitar la corrupción y agilizar el proceso”, comentó el director de la AMT.
Esta reforma no solo beneficiará a los conductores, sino que también optimizará el uso del espacio en los CRV. Con la eliminación de los 10 centros de retención, la AMT planea concentrar los procesos en dos grandes centros: uno en Quitumbe y otro en Calderón. Según Martínez, el Municipio ya cuenta con un terreno de 22 hectáreas en Calderón, lo que permitirá un mejor control y una mayor transparencia en la gestión.
Aunque la reforma ha sido bien recibida, aún existen interrogantes sobre cómo se implementarán las cámaras de control. Los ciudadanos esperan que este sistema funcione correctamente, para garantizar que la medida se ejecute de manera eficiente. No obstante, Martínez destacó que los detalles finales de la implementación están en proceso y que se esperan avances significativos. Entraría en vigencia desde febrero
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