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Diario Expreso Ecuador

Los turistas se rinden ante el Festival del Encocado en Muisne

Entre marimbas, aromas de coco y mariscos frescos, Muisne celebró el sabor ancestral de Esmeraldas

Las recetas del encocado combinan secretos familiares y la variedad de los mariscos de Esmeraldas.

Las recetas del encocado combinan secretos familiares y la variedad de los mariscos de Esmeraldas.Foto: Luis Cheme/ EXPRESO

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El malecón de la isla de Muisne amaneció el domingo 10 de agosto de 2025 impregnado de aromas que despertaban el apetito desde lejos. El olor dulce y graso del coco recién rallado se mezclaba con el perfume salino del mar, mientras el viento arrastraba el eco de las primeras pruebas de sonido.

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Desde las bocinas, los acordes de marimba y bombos afroecuatorianos marcaban el compás de un día que prometía ser una fiesta para los sentidos: el quinto Festival del Encocado estaba por comenzar.

El escenario reflejaba los tonos del cielo y de la arena. Bajo el intenso sol, los puestos de comida se desplegaban como un mosaico de sabores: ollas de hierro humeantes, bandejas rebosantes de langostinos, jaibas y camarones, todos listos para sumergirse en la leche espesa de coco.

Olga Mojarrango, de 65 años, no se detenía ni un segundo. Entre fogones y cucharones, relataba con orgullo que su receta de encocado venía de su abuela, quien la transmitió como un tesoro. “Primero, el coco hay que rallarlo a mano, para que la leche salga pura. Nada de agua, eso le quita el alma al plato”, decía, mientras el vapor espeso escapaba de la olla y dejaba un rastro de aroma que atraía a los turistas.

Variedad de mariscos en las recetas

El jurado, instalado en una mesa larga frente al mar, esperaba con sus libretas y cámaras fotográficas. Entre ellos, chefs, gastrónomos y representantes de la alcaldía, listos para evaluar la textura, la presentación y, por supuesto, el sabor.

Los platos llegaban uno a uno como desfiles de pequeñas obras de arte: el “tsunami de mariscos” del restaurante Diana, con camarones gigantes y calamares que parecían recién salidos del océano; el robalo bañado en salsa de mariscos del comedor Santa Martha, brillante y cubierto de hierbas frescas; y el encocado mixto del restaurante Palmeras, con jaiba, almejas y calamar para chuparse los dedos.

Mientras caía la tarde, los visitantes probaban y disfrutaban del festival, un evento gastronómico que recuerda la cultura de la Provincia Verde.

  • Reconocimiento. El ganador del festival ganará 100 dólares. El segundo y tercer puesto recibirán 50 y 30 dólares, respectivamente.

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