Editoriales

Votar a ciegas

"Este escenario caótico nos aleja de aquello en lo que debería estar centrada la atención de los ecuatorianos: en los programas de gobierno de quienes pretenden llegar a la Presidencia de la República"

Oscuro se vislumbra el panorama del país. La confrontación entre el TCE y el CNE, las consecuencias que de ello derivan, como la imposibilidad de imprimir las papeletas de votación; un pedido de resolución de conflicto de competencias entre ambos organismos entregado a la Corte Constitucional. Partidos que se alquilan para que pueda participar en las elecciones el candidato que mejor satisfaga sus necesidades. Aspirantes a asambleístas con sentencias o en procesos judiciales. Desorden, falta de institucionalidad, confusión, deslegitimación y como marco una pandemia que no decrece y que agudiza la crisis económica, enmarcada por una debacle moral. Este escenario caótico nos aleja de aquello en lo que debería estar centrada la atención de los ecuatorianos: en los programas de gobierno de quienes pretenden llegar a la Presidencia de la República, en conocer sus posturas definitivas frente a la dolarización, comercio exterior, inversión extranjera, las indispensables reformas legales, políticas tributarias, planes para la educación y la salud, estrategias para generar empleo. Saber qué y cómo lo van a hacer. Para ello urge un debate bien organizado, pese al exceso de candidatos, que permita conocer a fondo estas propuestas, y hasta el momento nada se dice al respecto.