Editoriales

¿De qué viven los políticos?

En algunos países del mundo funciona de esta manera, y aunque no elimina la corrupción, la disminuye notablemente, lo cual es altamente deseable que ocurriese en Ecuador

Sin duda, la calidad de la democracia depende de la de los partidos que la sustentan y obviamente de la idoneidad de los políticos que en ellos militan. ¿Cómo se financia esa posibilidad en estos últimos? Responder esta pregunta no es fácil. La academia ha abordado muy poco el tema y entre la clase política se prefiere mirar para otro lado cuando de ese asunto se trata. Sin embargo, sociólogos clásicos hace tiempo que plantearon que para vivir para la política hace falta vivir de la política. Por supuesto, ello dio lugar a interpretaciones equívocas que incluyeron la corrupción. Entre nosotros, cuando el político ejerce funciones públicas de nombramiento o elección popular, resalta el caso de los diezmos, cobrados a quienes los asisten, o los escándalos por los sobornos recibidos.

¿De qué vive el político cuando está iniciando su carrera? Es un tema a resolver y pareciera que está haciendo falta reconocer la necesidad de la profesionalización de la actividad política de modo que esta, aparte de vocación, requiera de formación especializada y esté destinada a ejercerla como modo de vida.

En algunos países del mundo funciona de esta manera, y aunque no elimina la corrupción, la disminuye notablemente, lo cual es altamente deseable que ocurriese en Ecuador.