Editoriales

Sin visión sobre la vía

La falta de planificación de las autoridades locales es el problema medular. Son electos para administrar una ciudad, resolver sus inconvenientes, pero también para prevenirlos’.

Es un problema anunciado. La falta de previsión de las autoridades locales condena a los ciudadanos a pasar, en el peor de los casos, horas y horas en sus vehículos para llegar a sus domicilios o lugares de trabajo. La vía a Samborondón, la vía a Daule, la vía a la costa o las carreteras que unen a los valles con Quito son solo algunos ejemplos de la escasa visión de las autoridades actuales y anteriores.

El flujo vehicular es tal en las horas pico que un carro averiado o un accidente de tránsito colapsa totalmente las ya abarrotadas vías. Algo tan básico como un plan de contingencia para estos siniestros puede ser una respuesta, pero esta debe complementarse con vías alternas, más agentes de tránsito y un mejor y más eficiente servicio de transporte público, uno que realmente invite a los ciudadanos a dejar sus vehículos en casa y utilizarlo.

La falta de planificación de las autoridades locales es el problema medular. Son electos para administrar una ciudad, resolver sus inconvenientes, pero también para prevenirlos. Ahora que se acerca la elección de alcaldes, prefectos y concejales, la exigencia de los votantes hacia quienes postulan debe apuntar no solo a resolver los problemas que existen, sino a avizorar los futuros.